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Opinión | Turisteando
Paco Morales
Viernes, 01 de Agosto de 2025
Paco Morales

Cartagena rural: el turismo que nunca llegó, en una tierra con todo por ofrecer

Paco Morales
Técnico Empresas Turísticas

La comarca del Campo de Cartagena, y de manera singular el extenso municipio de Cartagena, emerge como un destino de turismo rural con un encanto inesperado y profundo. Olvidando por un momento los tópicos costeros, se nos invita a un viaje en coche que transporta al visitante a paisajes que recuerdan, con sorprendente familiaridad, a la bucólica Provenza o a la serena Toscana. Recorrer las diputaciones del oeste de Cartagena con sus casas de campo tradicionalescultivos que pintan el horizonte de verdes y ocres, y los pequeños núcleos de población, es descubrir una Cartagena diferente. Aquí, el tiempo parece ralentizarse, invitando a explorar caminos rurales flanqueados por almendros y algarrobos, a disfrutar de la arquitectura vernácula y a sentir la tranquilidad de un entorno donde la naturaleza y la historia rural se entrelazan armoniosamente. Esta es una experiencia que promete autenticidad y bellezaen un paisaje agrario con alma mediterránea, esperando ser descubierto por quienes buscan una escapada genuina.

 

El turismo rural engloba un conjunto de actividades turísticas desarrolladas en zonas rurales, en contacto con el entorno natural, la vida tradicional y la cultura local. Incluye desde estancias en alojamientos rurales hasta experiencias agroganaderas que permiten al visitante participar en faenas agrícolas y conocer oficios ancestrales, rutas gastronómicas que invitan a descubrir productos con denominación de origen y disfrutar de catas y mercados, ecoturismo centrado en el senderismo, la observación de fauna o la fotografía de naturaleza, turismo cultural con visitas a molinos, almazaras o fiestas locales, y turismo de salud y bienestar con retiros, yoga o balnearios. "El turismo rural es uno de los pilares del desarrollo sostenible en áreas menos favorecidas"(Organización Mundial del Turismo, 2022).

 

Sin embargo, en la Región de Murcia, y particularmente en la Comarca de Cartagena, sigue siendo una pieza casi ausente del engranaje económico. A nivel mundial, representa ya el 25% del turismo total. En España, más de 2,4 millones de turistas se alojaron en casas rurales en 2022, generando un impacto económico de 2.400 millones de euros anuales, según el Observatorio del Turismo Rural. Comunidades como Castilla y León han logrado que el turismo rural aporte el 8% de su PIB turístico regional. En la Región de Murcia, ese porcentaje se reduce a un exiguo 2,3%, y en Cartagena el fenómeno apenas existe.

 

A pesar de contar con un clima privilegiado —más de 3.000 horas de sol al año— y una geografía rica en sierras, valles, ramblas y pueblos con carácter, la comarca dispone de menos de 50 alojamientos rurales registrados. Localidades como Perín, Los Puertos, La Magdalena, La Azohía, Galifa, Tallante o Los Belones poseen un potencial turístico inmenso que no ha sido explotado"Cartagena podría ser una Toscana del sureste español si se revalorizara su campo" (Dr. Francisco Aranda, Universidad Politécnica de Cartagena, 2022).

 

El ecoturismo crece en Europa a un ritmo del 20% anual y es ya una tendencia dominante en zonas rurales, según la International Ecotourism Society (2023). No ocurre lo mismo en esta comarca, donde el abandono institucional es casi total. En ferias como FITURCartagena rural no existe.

 

Uno de los principales obstáculos es la normativa urbanística, excesivamente rígida, que impide ampliar viviendas ruralesconstruir nuevas casas o rehabilitar fincas abandonadas. Esta situación condena a los jóvenes a abandonar el campo por la imposibilidad legal de vivir en él. Tampoco se protege la estética rural tradicional, y los pueblos se ven desfigurados por la ausencia de criterios de conservación. Mientras tanto, se permite la instalación masiva de parques solares, eliminando arbolado agrícola, en una paradoja donde la sostenibilidad energética compite destructivamente con la viabilidad del turismo rural"La autosuficiencia energética en turismo rural es una ventaja competitiva y ambiental" (Informe SolarPower Europe, 2022),

 

pero en la Región se desaprovechan los fondos europeos Next Generation que permitirían transformar casas rurales en alojamientos autosuficientesrestaurar patrimonio y generar empleo local.

 

Comentarios un día de julio de algunos vecinos en el Centro Social de San Isidro: “El propio Ayuntamiento pone todo el freno posible para que nada cambie”. Paco y Manuela: Ella: “Hace 11 años, cuando vimos que no se podía vivir en nuestra casa junto a la calle Serreta decidimos volver a mi origen”. Él: “Soy cartagenero de la ciudad pero desde que nos mudamos al pueblo somos mucho más felices”. Pepe, nos dice que algún concejal del equipo de gobierno ha reconocido que: “El ayuntamiento invierte donde rentabiliza el voto. Aquí vive poca gente y traer las infraestructuras y servicios es muy caro”. “No se pueden dar licencias en el campo y en los pueblos porque a continuación piden servicios”.

 

Otros comentarios: “El Ayuntamiento de Cartagena es extraordinariamente más centralista que el de Murcia”.
“Aquí todos están esperando ver el PGOU”. “Aquí hay mucha tierra pero no hay suelo”. “Dando licencias para instalar placas solares el vecino gana más dinero y no necesita trabajar y el ayuntamiento se ahorra de llevar infraestructuras y servicios”.

 

En la Guía y Pozo de los Palos: “No somos conscientes de las posibilidades que ofrecen las casas que tenemos cerradas o abandonadas”. “La solución pasa por permitir una vivienda cada 5.000 m²”.

 

A esto se suma una sobreprotección mal gestionada de los espacios naturales. Aunque la Región cuenta con más de 20 espacios protegidos, como el Parque Regional de Calblanque o la Sierra de la Muelano existen centros de interpretación permanentes y las restricciones impiden cualquier actividad económica sostenible"Conservar no debe significar paralizar. El ecoturismo necesita equilibrio, no abandono legal" (Juan Sánchez, Asociación de Turismo de Naturaleza de Murcia, 2023).

 

En muchas zonas, incluso campos privados están sujetos a limitaciones que impiden su uso turístico o su rehabilitación con fines sostenibles.

 

La falta de seguridad también es un freno. La escasa presencia de la Guardia Civil en áreas dispersas y la ausencia de medidas legales eficaces contra los robos generan una sensación de abandono. Muchos propietarios temen invertiren alojamientos rurales por miedo a asaltos o vandalismoSin seguridad no hay confianza, y sin confianza no hay desarrollo. Además, la falta de servicios básicos como transporte, abastecimiento, alumbrado o conectividad digitallimita la experiencia del visitante y dificulta la viabilidad de los negocios rurales.

 

El turismo rural es también un motor social. El 60% de los empleos generados en casas rurales los ocupan mujeresCada 100 visitantes generan 1,6 empleos directos y 2 indirectos. El turista rural pernocta más y gasta más (87 euros/día según el INE), y consume productos localesfortaleciendo los tejidos comerciales"El turismo rural es un potente motor de reactivación económica en las zonas más abandonadas"(CEOE, 2022).

 

Además, el turismo rural desestacionaliza la actividaddistribuye los flujos turísticosdiversifica la economíapromueve la conservación del patrimoniofomenta la educación ambiental y revaloriza la identidad rural"Sin turismo rural no hay desarrollo equilibrado. El futuro está en las experiencias humanas" (Ramón Rull, Congreso Mundial de Turismo Rural, 2023).
"Regiones como Murcia tienen lo que ofrecen Toscana o Provenza, pero sin estrategia" (Informe Red Rural Europea, 2022).

 

Los efectos del abandono se hacen sentir: despoblamiento creciente de pueblos como La Magdalena o Cuesta Blancarutas como el Camino de San Ginés desatendidas, e inexistencia de políticas municipales para el turismo rural"Cada pueblo sin casa rural es un negocio perdido. Cada camino sin señalizar es un turista que no vuelve" (Asociación de Ecoturismo y Patrimonio de Cartagena, 2024).

 

Pero sin voluntad política ni cambios normativos, el campo de Cartagena seguirá siendo lo que es hoy: un paraíso ignoradouna oportunidad económica sostenible aplazada"El turista busca hoy autenticidad, experiencias rurales y sostenibilidad: justo lo que ofrece el campo de Cartagena y no se promociona" (Javier del Río, guía de ecoturismo, 2023).

 

La pregunta ya no es si se puede. Es cuánto más estamos dispuestos a perder.


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