Tribunal de Cuentas. | Foto de archivo: Óscar Cañas / EPLa Región de Murcia se ha convertido en la primera comunidad autónoma en presentar su Cuenta General del ejercicio 2024 a través de RET@N, la nueva plataforma tecnológica impulsada por el Tribunal de Cuentas para mejorar la rendición de cuentas en aquellas regiones que no disponen de un Órgano de Control Externo propio (OCEX).
Este hito institucional refuerza el compromiso de Murcia con la transparencia, la eficiencia administrativa y el control riguroso del gasto público, posicionándola como una comunidad de referencia en el uso de soluciones digitales para la fiscalización.
RET@N permite la remisión automatizada y estructurada de la información contable, incorporando validaciones, controles de calidad y análisis de congruencia que aumentan la fiabilidad de los datos y facilitan el trabajo del Tribunal de Cuentas. Además, actuará como punto centralizado de consulta para las administraciones autonómicas, ofreciendo una visión integral del sector público.
La Consejería de Economía, Hacienda, Fondos Europeos y Transformación Digital, a través de la Intervención General y la Dirección General de Transformación Digital, ha liderado el desarrollo de las herramientas necesarias para garantizar la interoperabilidad con RET@N.
Este esfuerzo técnico y organizativo ha hecho posible que la Región de Murcia sea la primera en adaptarse a este nuevo modelo digital de rendición de cuentas. A partir del próximo mes de octubre, se unirán a esta plataforma Cantabria, La Rioja y Extremadura, comunidades que también son fiscalizadas directamente por el Tribunal de Cuentas.
La creación de RET@N ha permitido también el desarrollo del Censo de Entidades de Comunidades y Ciudades Autónomas (Cenecca), que velará por el cumplimiento efectivo de la obligación de rendir cuentas por parte de todos los organismos autonómicos.
Este avance se enmarca en el ecosistema digital que el Tribunal de Cuentas ha venido consolidando en los últimos años, junto a otras herramientas como Fisconex, Fiscalicex y Fiscuenta, reforzando así una arquitectura tecnológica orientada al buen gobierno.

