Autopista 'Y', tráfico. | Foto de archivo: EPAcciona, ACS Infrastructure y Meridiam han alcanzado este martes el cierre financiero del proyecto para diseñar, construir, operar y mantener durante casi 56 años la autopista de peaje SR400 Express Lanes, en Atlanta (Georgia, Estados Unidos). La inversión total asciende a 9.620 millones de euros (unos 11.000 millones de dólares).
Este contrato se convierte en el mayor proyecto de financiación público-privada (PPP) con bonos en el mercado estadounidense hasta la fecha. A través del programa TIFIA (Transportation Infrastructure Finance and Innovation Act), el Departamento de Transporte de Estados Unidos aportará cerca de 3.370 millones de euros (3.890 millones de dólares), el mayor préstamo concedido por este programa hasta hoy.
Además, la financiación incluye la mayor emisión de bonos "Tax-Exempt Private Activity Bonds" (PABs) jamás realizada para una autopista público-privada, con un importe total de 2.950 millones de euros (3.440 millones de dólares).
Estos bonos han recibido calificaciones de grado de inversión: Baa3 por parte de Moody's y BBB+ por Kroll, ambas con perspectiva estable. El resto del capital privado será aportado durante la construcción, garantizado mediante cartas de crédito proporcionadas por Acciona y sus socios.
El proyecto
Según Acciona, el Departamento de Transporte de Georgia (GDOT) y la Autoridad Estatal de Carreteras y Autopistas de Peaje (SRTA) adjudicaron el contrato al consorcio liderado por Acciona en 2023. Es el primer proyecto de carriles rápidos dentro del programa Major Mobility Investment Program (MMIP), destinado a aliviar la congestión en zonas críticas del estado de Georgia.
La obra será ejecutada por Acciona (50%) y Flatiron Dragados Constructors (50%). Se añadirán dos carriles rápidosa lo largo de un tramo de 25 kilómetros (16 millas) entre North Springs y McFarland Parkway, y otros 1,5 kilómetros adicionales (0,9 millas) en ambos sentidos entre McGinnis Ferry Road y McFarland Parkway.
Una vez finalizadas las obras, la autopista operará con un sistema de peaje dinámico que ajustará el coste según el volumen de tráfico, lo que permitirá a los vehículos acceder a carriles de pago adicionales. Este modelo busca reducir atascos y emisiones contaminantes, mejorando la movilidad en una de las zonas más transitadas de Georgia.







