El consejero Jorge García Montoro y la alcaldesa Noelia Arroyo en la visita a la puesta en servicio de la nueva glorieta en El Portús. | Foto: ComunidadEl Gobierno regional de la Región de Murcia ha invertido este año más de 4,8 millones de euros en la mejora de la red regional de carreteras que discurre por el término municipal de Cartagena. Así lo ha comunicado el consejero de Fomento e Infraestructuras, Jorge García Montoro, durante su visita a la nueva glorieta puesta en servicio en El Portús, en compañía de la alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo.
Durante el primer semestre de 2025, la Comunidad ha destinado 1,1 millones de euros a la construcción de dos glorietas, una en el acceso de Sabic y otra en El Portús, y ha invertido 3,8 millones en el impulso de la Ronda Oeste de Cartagena. Además, este año se han completado las obras de renovación del firme de la vía rápida de La Manga (RM-12).
El consejero también ha anunciado que el pasado mes de julio se licitaron las obras para una nueva glorieta en uno de los principales accesos a la diputación de La Aljorra, con un presupuesto de 816.195 euros. Esta infraestructura se ubicará en el punto kilométrico 4,5 de la RM-602, donde ya se han invertido 4,5 millones de euros en los últimos años.
Según ha explicado García Montoro, la nueva glorieta del Portús elimina giros peligrosos y reduce la velocidad en una vía muy transitada que conecta con enclaves turísticos como el puerto de Mazarrón, Isla Plana y La Azohía. Esta obra, que ha supuesto una inversión de 517.396 euros, beneficiará a más de 4.500 usuarios, reforzando la seguridad en los accesos a la costa de Cartagena y Mazarrón, especialmente en la intersección de las carreteras RM-E20, RM-E21 y RM-E22.
La glorieta tiene una calzada anular con 28 metros de diámetro interior y 40 metros de diámetro exterior, y está compuesta por un carril de seis metros de ancho, con arcenes interiores y exteriores de 1,5 metros y bermas de 0,50 metros. También incluye luminarias LED eficientes alimentadas con placas solares para reducir la huella de carbono, además de sistemas de drenaje longitudinal y transversal, con cunetas trapeciales y caños de 600 mm de diámetropara evitar encharcamientos durante episodios de lluvias intensas.


