El diputado del PP, Jaime de los Santos, interviene durante una sesión plenaria, en el Congreso de los Diputados, a 27 de junio de 2024, en Madrid (España). | Foto: Eduardo Parra - Europa PressEl vicesecretario de Educación e Igualdad del PP, Jaime de los Santos, ha reclamado este jueves "responsabilidad" al PSOE y a Vox por, a su juicio, estar "polarizando" el debate en torno a lo sucedido en Jumilla (Murcia), donde el Ayuntamiento ha aprobado la que se considera "la primera medida en España que impide celebraciones islámicas en espacios públicos".
En declaraciones ante los medios, De los Santos ha querido marcar distancias con los dos partidos al asegurar que el PP "nunca va a señalar a nadie por lo que crea o por lo que rece". “Lo mismo que yo, como católico, pido respeto a mi fe, ¿cómo no voy a respetar cualquier otra fe?”, ha planteado.
Además, ha subrayado que la propuesta aprobada en el municipio murciano "no ha contado con el voto afirmativo de Vox", por lo que ha instado a que sean los de Santiago Abascal quienes expliquen sus decisiones. En ese contexto, ha reivindicado que el PP es "el partido constitucionalista de España".
De los Santos ha cargado también contra quienes pretenden presentar al PP como un partido xenófobo, calificando esa idea como "absolutamente inaceptable". Ha dirigido críticas a la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, y ha pedido que esté "muy observante" ante declaraciones como las del alcalde de Fuenlabrada, Francisco Javier Ayala.
“En una televisión el lunes decía que la Comunidad de Madrid castigaba, repito, castigaba a su municipio mandándole menores no acompañados. ¿Esto convierte al señor Ayala en un peligroso xenófobo? ¿Le va a llevar al Tribunal Constitucional el Gobierno de España?”, se ha preguntado De los Santos, que ha reclamado una actitud más serena: "Por tanto, vamos a ser responsables".
Finalmente, ha afirmado que España es "un país ejemplar a pesar del Gobierno que tiene", y ha defendido que el país "nunca ha tenido problemas con la inmigración". En su opinión, el problema no está en las personas migrantes, sino en quienes gestionan la inmigración, la seguridad y las fronteras, competencias que, ha recordado, son responsabilidad del Gobierno de España.



