Volodimir Zelenski y Donald Trump. - Europa Press/Contacto/Jim LoScalzo - Pool via CNPEl presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, viajará el lunes a Washington para reunirse con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras la cumbre celebrada en Alaska entre Trump y el mandatario ruso, Vladímir Putin.
La cita en la Casa Blanca se produce en un momento clave del conflicto, después de que la reunión entre Trump y Putin concluyera sin avances concretos hacia un alto el fuego, aunque ambos dirigentes coincidieron en calificarla de “productiva”. El propio Trump aseguró que el diálogo con Moscú fue un “primer paso” y subrayó que la vía diplomática sigue abierta.
Tras la cumbre de Alaska, Trump mantuvo una llamada con Zelenski y con líderes europeos y de la OTAN para informar de los resultados del encuentro y sondear la posibilidad de convocar en el futuro una cumbre trilateral entre Estados Unidos, Ucrania y Rusia. Según fuentes cercanas a la negociación, la idea de una mesa de tres se plantea como un escenario posible si la reunión en Washington avanza en la dirección esperada.
Zelenski, por su parte, ha expresado públicamente su respaldo a ese formato y lo considera “adecuado” para abordar los aspectos más urgentes del conflicto. El mandatario ucraniano ha insistido en que el futuro de su país debe decidirse con el apoyo de sus aliados occidentales y no en un marco exclusivamente bilateral entre Moscú y Washington.
La reunión de Washington llega en un contexto internacional de máxima tensión. Desde el inicio de la invasión rusa en 2022, Ucrania ha buscado respaldo militar, económico y político en Occidente. La Administración Trump, en su nuevo mandato, ha reiterado que su prioridad es lograr un acuerdo que ponga fin a la guerra, aunque algunos aliados europeos temen que la estrategia de acercamiento a Moscú pueda dejar a Kiev en una posición de debilidad.
En cualquier caso, el encuentro entre Trump y Zelenski será observado con gran atención tanto en Bruselas como en las principales capitales europeas, conscientes de que marcará el tono de la nueva fase diplomática tras la cumbre de Alaska.










