Carlos Alcaraz consuela a Jannick Sinner tras su retirada en la final de Cincinnati.
A todo el mundo le gusta ganar, pero no de esta manera. Esa frase resume a la perfección la final del Masters 1000 de Cincinnati. Y es que Sinner se vio obligado a abandonar tras perder los cuatro primeros juegos. Tan solo habían pasado 20 minutos cuando el italiano sacó la bandera blanca tras consultarlo con el médico del torneo.
El murciano empezó el partido como más le gusta y es restando. Se lo concedió su rival, que ganó el sorteo y prefirió sacar. Carlitos ganó los cinco primeros puntos incluido un 'break' inicial en blanco ante un italiano sorprendido por cuatro restos a la altura de los pies.











