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ENTREVISTA | DIPUTADA REGIONAL DE PODEMOS

María Marín: "El PSOE murciano ha renunciado a ser alternativa y solo hace seguidismo del PP"

La diputada de Podemos denuncia la tibieza socialista, reclama valentía para transformar y advierte que Vox ha convertido la Región de Murcia en su campo de pruebas político

Alba Molina Sábado, 30 de Agosto de 2025 Tiempo de lectura:
María Marín, diputada regional de Podemos en la Plaza del Ayuntamiento de CartagenaMaría Marín, diputada regional de Podemos en la Plaza del Ayuntamiento de Cartagena

Cartagena, su ciudad natal, es el escenario desde el que María Marín encara un curso político que promete turbulencias. Veterinaria y especialista en salud pública, llegó a la Asamblea en 2019 y desde entonces se ha consolidado como una de las voces más incómodas para el poder en la Región de Murcia. En estos años ha denunciado la precariedad laboral, la degradación del Mar Menor, el abandono de los servicios públicos y los discursos de odio de la ultraderecha. No esconde la dureza del camino ni el coste personal, pero insiste en que no piensa rendirse: “la única lucha que se pierde es la que no se da”.

 

“Nuestra primera batalla es que se hable de los problemas reales de la gente”

 

Marín arranca el nuevo curso político con un objetivo claro: devolver la voz a la ciudadanía. “Nos negamos a que el debate se limite a las ocurrencias de Vox. Nuestra primera batalla es que se hable de precariedad, de paro, de sanidad y educación públicas”, afirma.

 

Tras tres décadas de gobiernos del PP, asegura que la Región está a la cola en casi todos los indicadores socioeconómicos. “Tenemos sueldos bajos, pensiones por debajo de la media, servicios públicos degradados y listas de espera sanitarias ocultas en un limbo. La gente humilde de esta tierra necesita hospitales, colegios y residencias, no que sus problemas se utilicen como arma electoral”, señala.

 

Subraya además que cada día recibe decenas de correos y llamadas de vecinos pidiéndole soluciones concretas. “No me resigno a pensar que los problemas de la gente son secundarios. Mientras Vox habla de quién puede rezar en un polideportivo, la mayoría de la Región lucha por llegar a fin de mes”.



A su juicio, la alianza entre López Miras y José Ángel Antelo es un juego de roles perfectamente ensayado: “El presidente hace de poli bueno y Antelo de poli malo, pero están perfectamente coordinados. Se sienten cómodos juntos porque sirven a los mismos intereses: macrogranjas, agroindustria…”.

 

Advierte que el PP ya ha asumido sin complejos la agenda de Vox: "Durante días, López Miras guardó silencio tras los disturbios de Torre Pacheco. Un presidente serio habría condenado desde el primer momento los discursos de odio, pero prefirió ponerse de perfil porque lo único que le importa es su sillón. Es un muñeco de trapo a las órdenes de Vox”, denuncia.
 

“El PSOE murciano hace seguidismo del PP”

 

Si el PP es cómplice de Vox, Marín tampoco ve al PSOE como alternativa. “Están apoltronados en sus sillones, cómodos en la oposición y sin valentía en sus discursos. Les falta credibilidad porque, en lo económico, hacen lo mismo que el PP”, sostiene.

 

Recuerda que fueron ayuntamientos socialistas los que alimentaron el ladrillazo en el Mar Menor y critica que, incluso en los últimos presupuestos, el PSOE se ofreciera al PP cuando ya tenía cerrados los números con Vox. “Si te ofreces al PP es porque compartes su modelo. Y para eso la gente se queda con el original”, sentencia.

 

“El PP bloquea las comisiones para tapar su corrupción”

 

“Ya lo vimos en la comisión del aeropuerto: pactaron para que no compareciera López Miras. No tienen ningún interés en combatir la corrupción, solo en protegerse entre ellos”, denuncia.

 

Insiste en que investigar no es revancha, sino higiene democrática: “Lo que está en juego no son papeles, sino el futuro de las familias. Pensiones, salarios, residencias para nuestros mayores… Cuando el PP bloquea una comisión, está jugando con todo eso”.


 

“El capirote fue para señalar a los culpables del odio”

 

Uno de los gestos más llamativos de este curso político llegó en el último pleno: la entrega a Antelo de un capirote del Ku Klux Klan. “Fue una forma de señalarles como responsables del discurso de odio que está envenenando la convivencia. Si no hacemos protestas simbólicas, muchos mensajes no llegan porque determinados medios nos invisibilizan”, explica.

 

Insiste en que más de 30 denuncias contra Podemos han sido archivadas, pero que los medios que difunden bulos “ponen alfombra roja a Vox”. Por eso defiende el uso de símbolos que interpelen directamente a la ciudadanía: “Queríamos dejar claro que mientras Podemos esté en la Asamblea, nadie va a quedar desprotegido. No vamos a dejar que nadie sea maltratado ni señalado por rezar, por amar o por tener otro color de piel. Tendrán que pasar por encima de nosotras”. Y añade una reflexión sobre su estrategia política: “Por cada puerta que un medio nos cierra, intentamos abrir una ventana”.

 

No acepta que se hable de circo político: “A mí el Parlamento me impone respeto. Represento a miles de personas y lo hago con seriedad. El verdadero circo es ver cómo PP y Vox convierten la Cámara en un teatro de intereses mientras en la Región de Murcia más del 40% de los niños viven en pobreza infantil. Ese dato lo resume todo: una Región que condena a sus hijos a la pobreza es una Región fallida”.

 

Advierte además de un modelo de Región condenado al extractivismo: “Entre las macrogranjas que expulsan a la gente de los pueblos por los malos olores, las plantas de biogás que generan protestas vecinales y las macrofotovoltaicas mal planificadas, la Región se ha convertido en una tierra de sacrificio”.

 

“El Mar Menor necesita ser parque regional y cumplir la ley que ya existe”

 

Sobre el Mar Menor, habla con la doble mirada de la política y la científica. “El agroextractivismo y el ladrillazo han destruido la laguna, y tanto PP como PSOE han sido cómplices. No olvidemos que muchos de los municipios del Mar Menor estaban gobernados por socialistas cuando se produjo el mayor deterioro, y aun así dejaron pasar el urbanismo salvaje”, recuerda.

 

Defiende medidas concretas: aplicar de una vez la legislación nacional y europea ya vigente, cumplir los convenios internacionales firmados por España y establecer una moratoria urbanística indefinida. “Si se cumplieran las leyes que ya existen, el Mar Menor no estaría así”, recalca.

 

Y lanza una advertencia sobre el modelo agrícola: “Ya no hablamos de nuestros agricultores tradicionales, sino de multinacionales agroextractivas con capital extranjero que contaminan aquí y se llevan los beneficios fuera. Hay que volver a una agricultura sostenible de verdad y declarar el Mar Menor parque regional para blindar su futuro”.

 

A mitad de conversación aparece otro de sus frentes: el retraso en el pago de las ayudas del Plan MOVES. El caso, dice, refleja la incapacidad del PP para gestionar la transición energética: “En comunidades como Euskadi o Galicia esas ayudas se pagan en menos de seis meses. Aquí seguimos sin abrir el Plan MOVES 3 de 2025. Resolver no es pagar, y la gente sigue esperando”.

 

“No pensamos en 2027, pensamos en frenar a PP y Vox hoy”

 

Sobre alianzas, reivindica la experiencia de Podemos e Izquierda Unida como frente amplio en 2023, pero insiste en que la prioridad es el presente. “Sería una falta de respeto hablar ahora de 2027. Con PP y Vox destrozando la Región, nuestra obligación es centrarnos en el hoy”, afirma.

 

Eso sí, subraya que con el PSOE siempre habrá margen de entendimiento “si es para echar al PP” y recuerda que gracias a Podemos se lograron avances estatales como la subida del salario mínimo, el ingreso mínimo vital o las medidas de protección en pandemia. “Cuando el PSOE mira a la derecha mete al país en líos; cuando mira hacia la izquierda, la gente gana derechos”, resume.

 

Con la mirada en Madrid y en Europa, Marín defiende que Podemos sigue siendo necesario. “Somos la única fuerza que denuncia el genocidio en Gaza, que se opone al aumento del gasto militar y que plantea rebajar un 40% el precio del alquiler. Eso es coherencia, aunque nos traiga problemas”, reivindica.

 

“Lo que más me ha dolido es el tiempo que le quité a mi familia”

 

El final de la charla se concentra en una imagen que la retrata: “No se trata de dejar un legado personal ni de ocupar titulares, sino de que la gente sepa que aquí hubo una mujer humilde que luchó hasta el final por mejorar la vida de las clases trabajadoras de esta Región”, afirma. Al hablar de lo personal, Marín se detiene. “Lo que más me ha dolido no han sido las críticas ni los ataques, sino el tiempo que le he quitado a mi familia y a mis amigos. Mi madre ya no está conmigo y eso me pesa”, confiesa.

 

Entre las críticas a la corrupción, la defensa del Mar Menor, la denuncia de la pobreza infantil y la batalla por los servicios públicos, Marín lanza un último mensaje a quienes se sienten desanimados: “Jamás he pensado en tirar la toalla. La única lucha que se pierde es la que no se da. Y mientras yo siga aquí, esa lucha seguirá viva en la Asamblea Regional”.

 

El futuro de Podemos en la Región es incierto y, sin una alianza real con Izquierda Unida, parece aún más limitado. Pero el papel de María Marín resulta indiscutible: mantener viva una voz que no se rinde frente al poder. Ya no se trata de prometer gobierno, sino de asegurar que alguien siga señalando los silencios y las heridas de esta tierra.

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