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Las empresas han vuelto a recurrir este año a la ejecución de expedientes de supensión temporal de empleo (ERTE) como alternativa a los despidos colectivos. Sin embargo, el buen momento económico ha hecho que estos reajustes hayan afectados a menos empleados. De hecho, entre enero y junio solo 38.350 empleados se han visto afectados, un 31% menos que en el mismo periodo del año anterior.
Los ERTE siguen siendo la solución más recurrente para las empresas, aunque la buena marcha de la economía y el dinamismo del empleo han generado menos afectados por despidos temporales o reducciones involuntarias de jornada. La caída se ha producido incluso contando con que en este primer semestre, dentro de las cifras globales de afectados por todo tipo de expedientes de regulación, se contabilizaron todavía 2.872 afectados por expedientes de regulación procedentes del impacto de la dana de Valencia a finales de octubre de 2024.
Los datos también muestran que las empresas siguen prefiriendo las suspensiones temporales de empleo a los despidos colectivos. Pero estos, aunque minoritarios, repuntaron levemente respecto a 2024. En el primer semestre del año los ERE afectaron a 18.540 personas trabajadoras, un 2% más que entre enero y junio del ejercicio anterior.
En cualquier caso, el Gobierno ha destacado reiteradamente que, después del uso masivo de los ERTE como alternativa a los despidos colectivos durante la pandemia, se ha producido un cambio cultural en las empresas españolas.











