achada de la sede de Iberdrola - Eduardo Parra - Europa Press - ArchivoIberdrola ha presentado en Londres su nueva hoja de ruta para el periodo 2025-2028, con un ambicioso plan que combina un fuerte esfuerzo inversor y una atractiva política de retribución al accionista. La eléctrica que preside Ignacio Sánchez Galán destinará 58.000 millones de euros a nuevas inversiones, un 30% más que en el periodo 2021-2024, con el foco puesto en los negocios regulados de redes y en mercados con marcos estables. Reino Unido (20.000 millones) y Estados Unidos (16.000 millones) absorberán dos tercios del esfuerzo, seguidos por la Península Ibérica (9.000 millones), Brasil (7.000 millones) y otros países europeos y Australia (5.000 millones).
De esta cifra, 37.000 millones irán a redes, con el objetivo de situar su base de activos regulados en 70.000 millones en 2028. Otros 21.000 millones se dirigirán a renovables y clientes, con protagonismo para la eólica marina y terrestre.
En paralelo, la compañía repartirá cerca de 20.000 millones en dividendos en los próximos cuatro años, con un ‘pay out’ de entre el 65% y el 75% del beneficio y un suelo garantizado de 0,64 euros por acción.
Con esta estrategia, Iberdrola prevé alcanzar un Ebitda de 18.000 millones de euros en 2028 —3.000 millones más que en 2024— y un beneficio neto ajustado de 7.600 millones. La compañía también calcula generar 52.000 millones de caja, mantener su rating en ‘BBB+’ y crear 15.000 empleos, además de sostener más de medio millón de puestos de trabajo en su cadena de valor.











