Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Opinión | El Periscopio
Sebastián Hidalgo
Jueves, 25 de Septiembre de 2025
Sebastián Hidalgo

El caza europeo no despega y España reacciona

 

El Future Combat Air System (FCAS) es un ambicioso programa paneuropeo de defensa impulsado inicialmente por Alemania y España. En 2018, durante la Exhibición Aeroespacial Internacional de Berlín, Francia anunció su incorporación a la alianza. 

 

España formalizó su participación en junio de 2019, lo que consolidó el carácter multinacional del programa. En diciembre del mismo año, las empresas Safran y MTU Aero Engines, las más importantes del sector europeo en tecnología y líderes en el sector aeroespacial, acordaron crear una empresa conjunta, para encargarse del desarrollo, producción y mantenimiento del motor del Nuevo Caza de Combate, cuya constitución se preveía para finales de 2021. 

 

Pero ahora Francia esta quejicosa porque considera que le falta carga de trabajo, y su empresa Dassault quiere controlar hasta un 80% de la construcción. Eso ha provocado que Alemania este reconsiderando su participación en el programa. Eso ha llevado al Ministerio de Defensa alemán a explorar alternativas, como asociarse con el Reino Unido o Suecia, que trabajan actualmente en su propia propuesta de caza de sexta generación, lo que dejaría a España sola en su apuesta por el programa. 

 

España por su parte ha empezado a mover ficha aprovechando la reciente visita del canciller alemán Friedrich Merz a Madrid, donde la defensa y la seguridad coparon gran parte de las conversaciones entre ambos mandatarios. 

 

España apoya a Alemania en sus reivindicaciones en el programa. Tanto el Presidente del Gobierno como la Ministra de Defensa Margarita Robles han manifestado que el país Galo debe trabajar conjuntamente por el futuro de la defensa aérea europea, y es que nuestro país no se juega poco, se juega su futuro aéreo de las próximas treinta décadas. 

 

¿Por qué España se juega tanto con el FCAS? 

 

España necesita un caza de sexta generación perentoriamente puesto que ya renunció al de quinta cuando descartó la compra de los nuevos F-35 Lightning II, embarcándose en otro proyecto de la industria europea de defensa con el Eurofighter Typhoon

 

Las decisiones tomadas convierten el programa FCAS en un proyecto estratégico y decisivo. Si este programa llegara a fracasar, el país se enfrentaría a serias dificultades para disponer de aeronaves modernas y adaptadas a las crecientes exigencias tecnológicas actuales y, aún más, a las que se intensificarán en el futuro. 

 

¿Tiene España un plan B? 

 

La realidad es que, bajo el tablero europeo, España ya ha tejido una alianza estratégica interesante con su creciente colaboración con la pujante industria militar turca. 

 

Un ejemplo de ello es la reciente adquisición por parte del Ejército del Aire y del Espacio del TAI Hürjet, un avión de combate ligero y de entrenamiento avanzado. Este paso abre la puerta a una futura compra del TAI Kaan, el caza bimotor de quinta generación para la superioridad aérea que está siendo desarrollado por Turkish Aerospace Industries. 

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.