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Opinión |
Alejandro Izquierdo Monterde
Lunes, 29 de Septiembre de 2025
Alejandro Izquierdo Monterde

“Labor omnia vincit”

 

“Labor omnia vincit”. Había una vez una liebre muy orgullosa de su velocidad, que siempre se burlaba de los animales más lentos del bosque. Un día, la tortuga, que había escuchado suficientes burlas de la liebre, le propuso una carrera. La liebre, muy segura de su victoria, aceptó sin dudar.


Cuando comenzó la carrera, la liebre salió disparada a una velocidad impresionante. Mientras tanto, la tortuga avanzaba lentamente, pero con constancia. A medida que la liebre se alejaba, decidió hacer una pausa para descansar y, confiada, quedó dormida. La tortuga, en cambio, siguió trabajando en silencio, avanzando paso a paso sin detenerse.


Cuando la liebre despertó, vio con sorpresa que la tortuga ya estaba cerca de la meta. Aunque la liebre corrió con todas sus fuerzas, no pudo alcanzar a la tortuga a tiempo. Al final, la tortuga cruzó la meta primero, demostrando que el trabajo constante y silencioso puede superar a la arrogancia y el ruido de la prisa.


Ucrania, las tensiones en Reino Unido, el enfrentamiento entre Israel y Palestina, la Asamblea de la ONU y las disputas con Venezuela. No es por ser alarmista, pero la liebre, nuestra liebre, está cayendo en un profundo sueño. Estados Unidos quiere mantenerse como hegemón del mundo, como siempre lo ha sido. Hoy es diferente, sus músculos y sus huesos se están atrofiando, y su cuerpo está empezando a dar señales de fatiga, es normal, son muchos años a la cabeza. Todos los imperios caen.


Los últimos meses han estado repletos de noticias que llaman nuestra atención sobre diferentes temas, disputas de Washington en diferentes capitales tratando de establecer la paz, hacer lazos y negociar intereses, como todo banquero. Sin embargo, y como buena tortuga, China está consiguiendo algo muy importante para ella y que afecta directamente a nuestra liebre: tomar Taiwan, gota a gota.


Lo más interesante es que lo están haciendo tan bien que será cuestión de pocos años para que lo consigan si todo sigue así. Mientras que en los últimos meses Trump ha dado una vuelta al mundo y ha tratado de dar palos en todas las materias, China ha hecho una especie de viaje del imserso: corto, rápido y centrándose en lo más importante. Además, tengan por seguro que hacía mucho ya que lo habían planificado.

 

Ejercicios militares incansables con presencia de fragatas y drones de última generación, el despliegue de su nuevo portaaviones y un aumento sin precedentes en su inversión de defensa en el Pacífico occidental. Además, sus socios más cercanos le han proporcionado soporte para probar nuevos vehículos anfibios, sistemas de misiles y equipos de asalto a tierra.


Esta consecución de actos y de decisiones dejan claro lo innegable, están preparados. Lo de China en Taiwán, no es ni un intento de farol, en este poker tiene pareja de ases y enseña sus cartas antes de que el crupier si quiera las haya acabado de repartir. Mientras tanto, nosotros miramos las nuestras, llenos de vergüenza y miedo por la batalla que se avecina. Aunque supongo que habrá que echarle la culpa a la suerte.

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