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ENTREVISTA | VICEPRESIDENTE DE LA CÁMARA DE COMERCIO DE CARTAGENA

Javier Gómez-Vizcaíno (Cámara de Comercio de Cartagena): “No queremos que Cartagena sea el vertedero de la Región”

El vicepresidente de la Cámara de Comercio de Cartagena critica la instalación de la planta de biogás en Los Camachos y acusa a los políticos de impulsar proyectos sin consenso empresarial ni vecinal

José Antonio Muñoz y Alba Molina Miércoles, 01 de Octubre de 2025 Tiempo de lectura:
Los Camachos - Imagen de archivoLos Camachos - Imagen de archivo

El vicepresidente de la Cámara de Comercio de Cartagena, Javier Gómez-Vizcaíno, ha alzado la voz en MurciaEconomía Radio contra la posible instalación de una planta de biogás en el polígono de Los Camachos. Frente al respaldo expresado días atrás por el presidente de la institución, Gómez Vizcaíno deja claro que aquel pronunciamiento fue “una opinión personal” y que la Cámara nunca ha debatido ni aprobado un apoyo formal a este proyecto. “No hay contradicción, él dio su opinión tras escuchar solo a la empresa promotora; yo doy la mía, basada en la experiencia, la información y en hablar con los empresarios de la zona”, sentencia.

 

El dirigente empresarial no se anda con rodeos: la planta de biogás supondría “una bomba de relojería al lado del Mar Menor”, con riesgos para la salud, el medio ambiente y la inversión empresarial en Cartagena. Subraya que la ubicación incumple las recomendaciones de seguridad (a tres kilómetros de distancia de núcleos urbanos) y que pueblos como Los Beatos o Roche estarían demasiado cerca. “No entendemos cómo se puede autorizar algo así”, afirma.

 

Más allá de los riesgos ambientales, Gómez Vizcaíno denuncia el impacto económico: “Todas las viviendas, todas las naves, todas las instalaciones se van a devaluar. Nadie quiere vivir ni invertir al lado de un sitio donde huele mal y pasan 30 o 40 camiones diarios cargados de purines”. Advierte de que los accidentes en el transporte de estos residuos son frecuentes en Europa y podrían tener consecuencias devastadoras. “Si los purines llegan al Mar Menor, morirá toda la vida marina”, alerta.

 

El vicepresidente de la Cámara insiste en que el polígono de Los Camachos “no está preparado” para este tipo de instalaciones y que su vocación es otra: logística, innovación y empleo de calidad. “En Cartagena lo que necesitamos es un tren que conecte con el puerto, no una planta que nos hundirá en malos olores y contaminación”, reprocha. Critica, además, la política regional: “Lo que se ha hecho en Murcia con la ZAL es un puerto seco de Valencia. Se financia incluso con dinero del puerto de Cartagena y eso es hacernos la competencia a nosotros mismos”.

 

La falta de lógica económica es otro de sus argumentos. “Estamos hablando de una empresa con 3.000 euros de capital social, que promete siete empleos precarios. Frente a eso, tenemos otros proyectos con 330 trabajadores y una futura ampliación para crear 200 empleos, que ya ha dicho que no invertirá si se monta la planta de biogás. O iniciativas como Repsol en Escombreras, que generan cientos de puestos de trabajo con inversiones de cientos de millones. No se puede comparar”, sostiene.

 

Para Gómez Vizcaíno, el polígono de Los Camachos es “la mayor reserva de suelo industrial de la Región” y su desarrollo debe orientarse hacia actividades limpias y estratégicas. “Si traemos esto, lo único que conseguiremos es ahuyentar inversiones. Nadie quiere instalarse junto a la porquería”, recalca. Y acusa directamente a los responsables políticos: “No sé quién está detrás de este proyecto ni qué interés oculto hay, pero está claro que Cartagena siempre recibe lo que nadie quiere”.

 

El empresario también desmonta los argumentos de los promotores, que defienden la planta como un motor de economía circular y transición energética. “Suena muy bien: energía limpia, reducción de emisiones, empleo… pero en realidad lo que nos traen son residuos, malos olores, contaminación y problemas de salud”, replica. Recuerda que estudios internacionales vinculan las plantas de biogás con afecciones respiratorias, irritación ocular, insomnio, fatiga o dolores de cabeza, además de riesgos de contaminación del agua y el suelo.

 

El rechazo empresarial, asegura, es mayoritario. “He hablado con muchos empresarios del polígono y ninguno la quiere. Hoy mismo, martes 30 de septiembre, habrá una reunión donde se dejará claro que ni vecinos ni empresarios aceptan esta planta. Si nadie la quiere, ¿qué interés hay en instalarla aquí?”, se pregunta.

 

Con la contundencia que le caracteriza, Gómez Vizcaíno concluye: “A Cartagena que no nos traigan la basura. Queremos empresas que creen riqueza, I+D, empleos de calidad y desarrollo para la ciudad. La porquería, que se la lleven a otro sitio. Aquí no la queremos”.

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