Joaquín Bascuñana (Imagen de archivo).
El juicio por el caso 'Novo Carthago', que investiga una presunta trama de corrupción vinculada a la recalificación de terrenos protegidos en el entorno del Mar Menor para la construcción de miles de viviendas y varios campos de golf, ha afrontado este martes su segunda sesión con el interrogatorio a cuatro de los siete acusados, entre ellos el exconsejero del Gobierno regional Joaquín Bascuñana.
El que fue titular de Obras Públicas de enero de 2002 a julio de 2007, ha señalado, a preguntas del Ministerio Público, que él no impuso nada ni tuvo contacto con ningún funcionario en lo que se refiere al proyecto urbanístico de la promotora Hansa Urbana, del que oyó hablar por primera vez en una presentación pública a la que fue invitado en junio de 2003.
Bascuñana ha asegurado que él no conocía los detalles o si la urbanización afectaba a una zona protegida o espacio natural porque "lo único" que él valoraba como responsable político era si la iniciativa era "interesante" para la Región de Murcia toda vez que los informes técnicos que acompañaban al expediente eran "favorables", incluso algunos "magníficos".
Así, ha señalado que su obligación era "firmar" la orden ante la ausencia de documentos que advirtieran de que el proyecto incurría en ilegalidades. "Tenía la conciencia tranquila y la tengo ahora de que lo que hice era la correcto", ha aseverado.
Este martes también han declarado el exsubdirector de Urbanismo, José María Ródenas; asesor jurídico de la Dirección General de Urbanismo de la Consejería de Obras Públicas, Luis Manuel Romera, y el exdirector general de Urbanismo, Manuel Alfonso Guerrero.
El caso 'Novo Carthago' se inició tras la recalificación de terrenos próximos al Mar Menor, en la zona de San Ginés de la Jara, para la construcción de unas 10.000 viviendas. Precisamente estos terrenos ocupaban áreas naturales protegidas y no urbanizables.




