Imagen del logo de Cepyme en la pared de la sede de la confederación - Gabriel Luengas - Europa Press - ArchivoLas pequeñas y medianas empresas españolas siguen navegando en un entorno adverso. Según los últimos barómetros de la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME), el 82% de las pymes considera que el incremento de los costes operativos es hoy su principal freno, un factor que está reduciendo los márgenes de beneficio de más de un tercio de ellas (35%).
Aunque las ventas han aumentado en los últimos años, la rentabilidad se ha desplomado, ya que los beneficios brutos de las pymes han caído un 15,2% en comparación con 2019. La imposibilidad de trasladar la totalidad de la subida de costes a los precios de venta ha generado un escenario en el que, como advierte CEPYME, “las empresas trabajan más para ganar menos”.
La situación ha provocado que un 45% de las pymes perciba la incertidumbre sobre la demanda futura como un condicionante negativo para invertir o contratar personal. La digitalización, uno de los factores clave para ganar eficiencia, también se ve frenada: menos del 30% de las pymes ha implementado sistemas de gestión integrada (ERP) que permitirían planificar recursos y automatizar procesos.
A esta falta de inversión se suma la dificultad de acceder a ayudas públicas que podrían aliviar su situación. Según los datos, más del 50% de las pymes no solicita subvenciones por desconocimiento, y una de cada cuatro abandona la tramitación una vez iniciada por la complejidad administrativa. La carga burocrática se convierte así en un obstáculo adicional para empresas que ya operan al límite de su rentabilidad.
Desde Club de la Pyme, entidad especializada en asesoramiento y servicios para pequeñas y medianas empresas, advierten de que la supervivencia en el último trimestre del año dependerá de una estrategia clara: optimizar la gestión de recursos. “El empresario al mando de una pyme es un héroe cotidiano, pero no puede luchar él solo contra los elementos macroeconómicos”, señala su CEO, Beatriz García. “La clave no está en trabajar más horas, sino en hacerlo de manera más inteligente: analizar y optimizar cada rincón del negocio”
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Entre las ayudas disponibles en 2025, destacan las subvenciones para la creación de empresas, programas de digitalización, incentivos a la contratación, apoyo a la I+D+i y a la internacionalización. Sin embargo, acceder a ellas exige planificación estratégica, conocimiento actualizado de la normativa y un acompañamiento profesional que muchas pymes no tienen.
García insiste en que la información es poder: “Conocer las ayudas y contar con un buen asesoramiento fiscal es vital para acceder a la máxima cuantía posible y gestionar correctamente los recursos. Las subvenciones pueden marcar la diferencia entre sobrevivir o crecer en un entorno tan exigente”.
El reto, por tanto, no es solo resistir al aumento de costes, sino superar las barreras burocráticas y apostar por la gestión inteligente para garantizar el futuro de miles de pequeños negocios en España.











