Jorge Olcina Cantos, catedrático de Análisis Geográfico Regional en la Universidad de Alicante y director del Laboratorio de Climatología de esa UniversidadLa Fundación Mediterráneo abrió este miércoles, 1 de octubre, la temporada 2025-2026 de su Aula de Cultura de Murcia con un ciclo de divulgación bajo el título ‘Vivir en el Mediterráneo que viene’. La primera conferencia, ‘Un clima incómodo y extremo, evidencias y acciones’, corrió a cargo de Jorge Olcina, catedrático de Análisis Geográfico Regional y director del Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante, considerado una de las voces más autorizadas en el estudio del cambio climático en España. El experto habló también en los micrófonos de MurciaEconomía Radio, donde analizó los riesgos crecientes en el litoral mediterráneo, la necesidad de adaptar el urbanismo al cambio climático y la importancia de escuchar a la ciencia para reducir el impacto de fenómenos extremos como las danas o las olas de calor.
El experto explica que el litoral mediterráneo es un territorio históricamente expuesto a fenómenos extremos: inundaciones, sequías, temporales, pedriscos o heladas. “Vivimos en un territorio de riesgo”, resume. Sin embargo, lo que preocupa hoy es que, en las últimas dos décadas, esos episodios han ganado una intensidad y una frecuencia que no tenían antes. “Movilizan una energía que antes no lo hacía y siguen provocando pérdidas económicas crecientes y víctimas humanas, sobre todo en los episodios de inundación”, advierte.
Olcina atribuye buena parte de esa transformación al calentamiento del mar Mediterráneo. “Nuestro mar, en los meses de verano, alcanza los 28 o 29 grados, convirtiéndose prácticamente en un mar tropical. Esa energía alimenta las danas y lluvias torrenciales, que se vuelven cada vez más violentas”, explica. Aunque insiste en que no estamos ante un clima tropical, sí apunta a una “extremización del clima mediterráneo”, que pasa de ser generalmente apacible a reaccionar con gran virulencia en determinados momentos.
Uno de los problemas de fondo, subraya, ha sido el urbanismo. “Durante décadas no se tuvo en cuenta el riesgo climático en la planificación de las ciudades. Se ocuparon espacios de inundación y ahora, cuando llega un episodio extremo, ese riesgo se manifiesta con toda su crudeza”. No fue hasta la reforma de la Ley del Suelo en 2008 y la versión vigente de 2015 cuando se obligó a incorporar cartografía de riesgo en los documentos urbanísticos. “Se han dado avances, hay planes autonómicos de gestión de inundaciones, pero queda mucho por hacer. El urbanismo del Mediterráneo necesita adaptarse al cambio climático”, afirma.
La conversación con Olcina recuerda inevitablemente la tragedia de la DANA de Valencia de hace un año. “En el Mediterráneo siempre aprendemos a golpe de desastre. Nadie pensaba que un episodio así se podía llevar tantas vidas por delante”, lamenta. Desde entonces, admite, ha mejorado la gestión de alertas y la comunicación con la población. “Si se informa con rigor y se educa a la gente sobre cómo actuar, se pueden salvar vidas, aunque los daños económicos sean inevitables en territorios mal preparados”.
El catedrático critica que incluso en un contexto con abundante información científica se sigan cuestionando organismos como AEMET. “Es absurdo que en lugar de atender a la ciencia se politice un asunto como el clima. Los protocolos están bien diseñados, las alertas funcionan, lo importante es hacerles caso y actuar con rapidez”, señala.
¿Está la ciudadanía concienciada? Olcina cree que “se va aprendiendo poco a poco, a base de evidencias”. Los veranos extremos, que ya se cobran víctimas por golpes de calor, o los otoños con lluvias torrenciales que provocan fallecidos, están generando mayor preocupación. “El siguiente paso corresponde a las administraciones: educar, informar, ordenar el territorio con sensatez y proteger las zonas que no se pueden ocupar. La ciencia lleva décadas avisando, lo importante es escucharla y traducirla en decisiones políticas”, insiste.
La conferencia ‘Un clima incómodo y extremo, evidencias y acciones’ tuvo lugar este miércoles, 1 de octubre, en el Aula de Cultura de Murcia, dentro del ciclo ‘Vivir en el Mediterráneo que viene’ impulsado por Fundación Mediterráneo. En ella, Olcina repasó las evidencias científicas del cambio climático en el litoral y las vías de adaptación necesarias. “Tenemos que convivir con un clima que ya no es el de hace tres o cuatro décadas. Conocerlo, prepararnos y reducir sus impactos es el único camino”, concluyó.







