UGT, CCOO y USO protestan por la negativa de la patronal FROET para desbloquear el Convenio del Transporte de Mercancías por Carretera regionalEl sector del transporte de mercancías de la Región de Murcia ha dicho basta. Tras más de seis años con el convenio colectivo congelado (la última firma data de 2019 y apenas supuso mejoras) los sindicatos han salido a la calle para exigir una negociación real y no una imposición unilateral por parte de la patronal.
Las protestas, celebradas ayer en distintos puntos de la Región, contaron con un respaldo “considerable” de trabajadores, según ha explicado en los micrófonos de MurciaEconomía Radio Daniel Sola González, presidente del Comité de Amazon de Comisiones Obreras. “Estamos contentos porque la gente está por la labor. Son muchas cosas acumuladas”, afirma.
Las reivindicaciones son claras: una subida salarial del 30 % para recuperar poder adquisitivo tras años de estancamiento; la actualización del plus de nocturnidad, actualmente fijado en apenas 1€ por hora (una de las cifras más bajas del país); el reconocimiento de los domingos como jornada especial con el correspondiente plus; y una remuneración digna para las noches pasadas en cabina.
“Dicen que las cabinas son como habitaciones de hotel. Pues les invitamos a pasar allí sus vacaciones este año”, ironiza Sola. “No se descansa bien, no están acondicionadas. No pueden tratarlo como si fuera un extra de lujo, es un sacrificio enorme”.
Los responsables de UGT, USO y CCOO coinciden en señalar que este conflicto no se reduce a una cuestión salarial puntual, sino a un problema estructural. Exigen salarios dignos y una mejora sustancial de las condiciones laborales en un sector que no ha hecho más que aumentar su carga de trabajo, mientras las empresas de la Región de Murcia han obtenido ganancias récord en los últimos años. La realidad de los conductores es especialmente dura: un camionero de transporte por carretera apenas tiene posibilidades reales de conciliar su vida laboral con la personal o familiar. El bloqueo del convenio afecta directamente a más de 20.000 trabajadores amparados por él en la Región, así como a 3.000 empresas que dependen de este marco regulatorio.
La situación se agrava por la falta total de interlocución con la patronal. En la última reunión convocada en la Oficina de Mediación y Arbitraje Laboral (OMAL), los representantes empresariales ni siquiera se presentaron. “Ahora mismo no tenemos ninguna comunicación con ellos. Queremos negociar, pero sin interlocución es imposible avanzar”, denuncia el representante sindical.
Pese a todo, la OMAL ha anunciado que volverá a citar a ambas partes. Los sindicatos esperan que esta vez la patronal acuda y muestre voluntad real de acuerdo.
En cuanto a las cifras salariales, Solá recuerda que la patronal ha ofrecido un incremento del 23%. “No es un mal acercamiento, pero después de tantos años creemos que se puede empujar un poco más”, apunta.
Uno de los puntos donde sí ha habido avances es el artículo 31, que regula la incapacidad temporal. Patronal y sindicatos han alcanzado una nueva redacción para garantizar el 100% de la base reguladora tras 90 días de baja, eliminando ambigüedades.
Pero el resto de frentes sigue abierto. “Más que negociar, la patronal impone”, resume Solá. “Nos dijeron: o cogéis esto, o no hay nada. Eso no es negociar. Negociar es ceder por ambas partes”.
Por eso, si no hay avances en las próximas semanas, los sindicatos preparan movilizaciones y no descartan una huelga. Y el calendario juega a su favor: Black Friday, Navidad y Reyes son fechas críticas para el comercio y la logística. “Una huelga busca paralizar la actividad donde más duele. Y estas son fechas estratégicas”, advierte.
La paradoja es que Murcia, con un puerto clave en Cartagena y un gran peso del transporte en la economía regional, mantiene uno de los convenios más bajos y obsoletos de España. “La patronal se queja de que faltan camioneros. Pero con estas condiciones, ¿quién va a venir a trabajar aquí? Antes me voy a cualquier otro sitio”, afirma Solá con contundencia.
El sindicalista también lamenta la falta de conciencia social sobre el sacrificio que implica este trabajo. “La gente no es consciente de lo que supone pasarse la vida viajando, trabajando de noche, en cabinas, y mal pagado. Y no solo los camioneros: también los mozos de almacén, que forman parte del mismo convenio y soportan duras condiciones”.
A pocas semanas del arranque de la temporada comercial más intensa del año, la pelota está en el tejado de la patronal. O hay negociación, o habrá paro.






