La consejera de Agricultura, Sara Rubira y el presidente de ASAJA, Juan de Dios en Fruit Attraction 2025 - ASAJAEl presidente de Asaja Murcia (Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores), Juan de Dios Hernández, ha analizado en MurciaEconomía Radio los grandes desafíos a los que se enfrenta el sector agrario en la Región de Murcia. Desde las decisiones europeas que amenazan la competitividad, hasta el futuro del relevo generacional, pasando por la ruptura con Ailimpo y la necesidad de un pacto político que permita proteger el Mar Menor sin criminalizar al campo.
Hernández comenzó valorando la presencia murciana en la feria Fruit Attraction de Madrid, que este año ha superado todas las expectativas. “Ha sido una gran edición por el nivel de profesionales y la calidad de la exposición. Incluso diría que el recinto se ha quedado pequeño por la participación que hemos tenido”, subrayó.
Sin embargo, el optimismo ferial contrasta con la inquietud generada por la reciente decisión de la Comisión Europea de permitir la entrada de productos del Sáhara Occidental como si fueran marroquíes. Para Hernández, este movimiento supone “un acuerdo muy dañino para los intereses españoles” y, sobre todo, se ha realizado “con oscurantismo, sin exposición clara ante los países afectados”. “No pasa semana o mes sin sobresaltos desde Bruselas. Mostramos nuestra preocupación y nuestro desacuerdo rotundo”, advirtió.
Otra cuestión clave es la reforma de la Política Agraria Común (PAC). Bruselas plantea un recorte del 30 % en las ayudas al sector, una medida que, a juicio de Asaja, pone en jaque el relevo generacional. Hernández confía en que tanto el Gobierno regional como el nacional mantendrán una posición firme: “Son decisiones dañinas que afectan directamente a la continuidad del sector. Si no se apoya a los jóvenes, la agricultura no tendrá futuro”.
Según explicó, muchos potenciales agricultores desisten ante la falta de estímulos económicos y de rentabilidad. “No ven un horizonte claro para poder vivir de esta actividad”, lamentó, reclamando inversiones que faciliten la incorporación de nuevas generaciones al campo.
Sobre la percepción social de la agricultura, Hernández fue especialmente contundente: “Los agricultores ya solo tenemos la fe. Llevamos años esperando que cambien las políticas, que no se firmen más acuerdos a espaldas del sector y que, por justicia, se nos escuche”.
También abordó la salida de Asaja de Ailimpo, una decisión motivada por el “hartazgo” ante la falta de peso real en la interprofesional. “No teníamos posibilidad de participar ni opinar. Para no pintar nada, es mejor no estar. Seguimos con nuestra hoja de ruta, porque no compartimos muchas decisiones que allí se toman”, explicó.
Por último, se refirió al debate sobre la Ley del Mar Menor. Hernández insistió en que la clave está en alcanzar consensos políticos que protejan la laguna sin castigar injustamente al sector agrario. “Esperamos que Vox y el PP lleguen a un acuerdo en beneficio de la agricultura. No pedimos nada ilícito, solo trabajar. El equilibrio está en manos de los políticos, no en las nuestras”.









