El fruto prohibido de la Biblia no es una manzana

A la hora de leer el Génesis de la Biblia nos viene a la mente una pregunta: ¿cuál es el fruto prohibido que Adán decidió comer?
Muchos estudiosos apuntan a la manzana por sus referencias bibliográficas en otros contextos extrabíblicos, mas si nos remitimos al texto estudiándolo filológicamente, debemos realizar una serie de matizaciones: la manzana que hoy en día conocemos es un fruto transgénico, por lo que no tendría sentido pensar en tal fruto como el prohibido, al menos no la manzana que hoy conocemos.
La asociación con la manzana siempre vino de la traducción de la Biblia en la Vulgata (traducción que fue realizada por San Jerónimo en el siglo IV), pues la palabra «malum» significa tanto «mal» como «manzana». El idioma original era hebreo y, por ello, aunque se popularizó la versión de la Vulgata, no tiene base filológica argumentar que es una manzana porque el texto no lo indicaba así.
En otras interpretaciones se asegura que el fruto prohibido podría ser la uva, pues los rabinos asociaron la uva a la pérdida de control, mas esta no es más que una interpretación debido a la metáfora que se establece en su tradición rabínica (los judíos son quienes más han estudiado el Antiguo Testamento). Por otro lado, otros argumentan que fue la granada (por su metáfora de fertilidad y de conocimiento en culturas antiguas, ya que el Génesis indica que el fruto venía del árbol del conocimiento). En el judaísmo se interpreta comúnmente que es la cidra, y esta fruta se utiliza en la festividad de Sucot (tiene un gran valor en los rituales judíos).
Para desentrañar cuál pudiera ser este fruto, debemos saber la historia completa, y es que Dios prohibió comer del Árbol del Conocimiento, y la serpiente (que en la cristiandad se interpretaría como Lucifer: ángel que se rebeló a Dios y que muestra a los humanos lo que no es visible) fue la que tentó a Eva para que esta, a su vez, tentara a Adán, y así comieran los dos un fruto prohibido (aparentemente, uno solo) del Árbol. Mas lo que pocos recuerdan tras esta hazaña es que en Génesis 3:7 descubrimos que Adán y Eva se cubren con hojas de higuera tras comer el fruto (al sentir vergüenza y pecado tras haber desobedecido), por lo que, aunque no se especifica cuál es el fruto, lo más probable es que fuera un rico higo que Dios habría puesto para poner a prueba la obediencia al Creador.
Es curioso que se argumenten distintos frutos cuando en el texto original queda claro sin necesidad de ser especificado al comprobar que se cubren con hojas de higuera. Sin embargo, como no se especifica el fruto y como se habla metafóricamente para indicar que el fruto es el pecado, tenemos que leer entre líneas que pudiera ser un higo u otro fruto, y que el mensaje importante no se centra en el fruto, sino en el pecado (considerado por cristianos como Pecado Original).
Escuelas de pensamiento como la esotérica (Cábala) interpretan que tras comer el fruto se adquirió la conciencia del bien y del mal, y desde entonces se pudo seguir uno de los dos caminos, mientras que para la filosofía cristiana primitiva significaría la desobediencia, tentación y el nacimiento del libre albedrío. Mas para cristianos evangélicos supondría un acto de desobediencia a Dios, y se centrarían en el acto de rebeldía.





















