José Miguel Luengo, alcalde de San JavierEn conversación con MurciaEconomía Radio, el alcalde de San Javier, José Miguel Luengo, ha analizado hoy la situación del municipio una semana después del paso de la DANA 'Alice'. El regidor ha denunciado la falta de inversiones en puntos críticos de la red hidráulica, ha reclamado al Estado actuaciones urgentes en las ramblas “aguas arriba” y ha exigido que el Ministerio asuma el coste del suministro de agua potable a la población, todavía afectada por la crisis.
“Lo más preocupante es la falta de suministro de agua potable. Incluso estuvimos sin agua de ningún tipo, lo que dificultó las labores de limpieza tras las lluvias torrenciales”, explicó Luengo. Esta carencia ha generado “nerviosismo y situaciones frustrantes” entre la población, obligando al Ayuntamiento a abastecer con cisternas a numerosos vecinos.
El alcalde recuerda que la avería que ha dejado sin agua a miles de habitantes se ha producido en el mismo punto de la red de la Mancomunidad de Canales del Taibilla que ya falló hace casi nueve años. “No se están haciendo las inversiones necesarias en puntos críticos de la red. Y el coste que está asumiendo el Ayuntamiento para dar de beber a la población debe asumirlo el Ministerio, a través de la Mancomunidad”, reivindicó.
San Javier ha invertido 25 millones de euros en la última década en obras de captación y canalización de aguas pluviales. “Las infraestructuras que se han hecho aquí absorben muy bien lo que llueve en San Javier, y así lo hemos comprobado”, destacó el alcalde. El problema, insiste, está fuera de su ámbito: “Nos falta frenar arriba. Hay que actuar en las ramblas de La Sala, Cobatillas o San Cayetano. Si no se ejecutan esas obras de contención, será imposible evitar estas situaciones”.
Daños por valor de 5,2 millones
El Ayuntamiento ha remitido ya al Ministerio el informe definitivo de daños, que asciende a 5,2 millones de euros. De esa cifra, 3,7 millones corresponden a playas, 1,2 millones a caminos y carreteras y más de 500.000 euros a parques y jardines. Además, hay viviendas afectadas y explotaciones agrícolas muy dañadas, por lo que se ha solicitado la declaración de zona catastrófica.
La prioridad inmediata sigue siendo la normalización del suministro de agua potable. Aunque la red se está recargando con agua limpia, todavía no hay fecha para que Salud Pública declare su potabilidad. “Ojalá sea cuanto antes, pero nadie se atreve a darnos una fecha”, señaló Luengo.
El alcalde fue claro al señalar responsabilidades. “Ramblas ha habido siempre, pero hay que canalizarlas, deslindarlas y frenarlas. Las obras que estamos haciendo en San Javier funcionan, pero hay que actuar en origen”. En este sentido, exigió la implicación del Ministerio de Transición Ecológica y la Confederación Hidrográfica del Segura, junto con la Comunidad Autónoma y los ayuntamientos, para una gestión coordinada y eficaz de las ramblas.
Mientras tanto, San Javier continúa trabajando para recuperar la normalidad sin haber tenido que lamentar víctimas, algo que el alcalde atribuye a la colaboración vecinal y a la rápida respuesta de agricultores, servicios municipales y equipos de emergencia.









