Las investigadoras de la UPCT implicadas en el proyecto CultivEco, en el laboratorio de la Escuela de Ingeniería Agronómica - UPCTLa Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) impulsa la transición de 120 hectáreas de cultivos convencionales hacia producción ecológica en la cuenca del Mar Menor, con el objetivo de reducir el impacto ambiental de la agricultura sobre la laguna.
El proyecto, denominado “Cultivando la transición agroecológica en el Mar Menor a través de buenas prácticas agrarias en producción ecológica para la restauración del ecosistema”, forma parte de la estrategia CultivEco, financiada por la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica con 1,29 millones de euros.
Participan en él Josefina Contreras, Almudena Giménez, Virginia Sánchez y María José Vicente, investigadoras de la Escuela de Ingeniería Agronómica de la UPCT, que trabajan en aumentar la biodiversidad agrícola y minimizar las prácticas con impacto negativo sobre el ecosistema.
Entre las medidas que se están aplicando destacan los policultivos con leguminosas, que permiten aportar nitrógeno de manera natural al suelo y reducir el uso de fertilizantes. También se promueven acciones para mejorar la salud y la fertilidad del suelo, junto con técnicas de control biológico de plagas orientadas a sustituir los plaguicidas químicos por métodos sostenibles.
Los ensayos se están realizando en fincas de secano y regadío situadas en Fuente Álamo, El Mirador (San Javier y Torre Pacheco) y La Palma (Cartagena), zonas clave en la cuenca vertiente del Mar Menor.
Además de la UPCT, el proyecto está coordinado por la Sociedad Española de Agricultura Ecológica (SEAE) y cuenta con la colaboración del Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (CEBAS-CSIC), la Fundación para la Investigación del Clima (FIC), la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA) y la Oficina Técnica del Mar Menor.
El propósito final es restaurar la funcionalidad ecológica del ecosistema y demostrar que la producción agrícola puede ser compatible con la sostenibilidad ambiental. “Queremos consolidar modelos agrícolas sostenibles que mantengan la productividad sin comprometer los recursos naturales”, subrayan las investigadoras de la UPCT.
La conversión prevista equivale a la superficie de 120 campos de fútbol, un paso simbólico pero decisivo hacia una agricultura más respetuosa con el territorio y el futuro del Mar Menor.





