Roberto Barceló Vivancos, presidente de CONSUMUREn Las Mañanas de MurciaEconomía Radio, el presidente de Consumur, Roberto Barceló Vivancos, analiza la situación del corredor ferroviario Cartagena-Albacete tras la reunión mantenida con el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. Una cita que, según explica, “ha sido positiva, al menos por haber abierto una línea directa de diálogo con el Gobierno”, aunque recuerda que el objetivo sigue siendo reunirse con el ministro Óscar Puente “porque las decisiones políticas solo pueden tomarse al más alto nivel”.
Barceló subraya que la comisión trasladó al director general del sector ferroviario “nuestras pretensiones en justicia y equidad con respecto a otras regiones”, insistiendo en que el desarrollo de esta línea “es esencial para la vertebración y el progreso económico de la Región”. Sin embargo, lamenta que el Ministerio no haya ofrecido fechas concretas ni compromisos firmes sobre la llegada de la alta velocidad a Cartagena. “Son muchos años de promesas y anuncios que no terminan de concretarse. Hay obras en marcha, sí, pero ni el Ministerio tiene una previsión clara ni nosotros podemos confiar en que la línea esté operativa a corto plazo”, explica.
Uno de los puntos clave tratados fue la reapertura del tramo Murcia-Albacete, cerrado desde 2022. “Queremos que se reabra aunque sea de manera provisional. Las vías están ahí y circulan mercancías; solo hace falta voluntad política”, afirma. Para Barceló, esta medida permitiría avanzar hacia un ferrocarril “del siglo XXI”, con trazados electrificados y desdoblados que ofrezcan “condiciones mínimas de competitividad, sostenibilidad y servicio público”.
El presidente de Consumur también denunció el deterioro del servicio de cercanías entre Cartagena y Murcia, una “asignatura pendiente desde hace años”. Critica los horarios poco prácticos, las pocas frecuencias y la falta de puntualidad, factores que han empujado a muchos usuarios al coche. “Estamos perdiendo pasajeros, estudiantes y trabajadores que prefieren la carretera, con el riesgo y la contaminación que eso supone. Es absurdo que, en plena transición ecológica, sigamos sin trenes adecuados para las dos principales ciudades de la Región”, lamenta.
Sobre el tramo Murcia-Albacete, Barceló confirma que el proyecto de electrificación y desdoblamiento “está paralizado”, pese a formar parte de la red transeuropea de transportes. “En un principio debía estar listo antes de 2030, pero el Ministerio ha dado prioridad a otros territorios. Ahora nos hablan de 2040 o incluso 2050. Es un retraso inaceptable que frena el desarrollo social y económico de la Región”, afirma.
El informe presentado por la comisión al Ministerio cuenta con un respaldo institucional y social sin precedentes: ayuntamientos, universidades, organizaciones empresariales, sindicatos y partidos políticos, tanto de Murcia como de Castilla-La Mancha. Aun así, Barceló denuncia que “las decisiones se siguen tomando con criterios políticos, no técnicos”. “Murcia nunca ha tenido peso en Madrid, y eso se traduce en abandono. Se priorizan otras regiones mientras aquí seguimos sin vertebración territorial ni competitividad logística”, subraya.
El presidente de Consumur considera que aceptar en su día el trazado del AVE por Alicante fue “un error político que hoy estamos pagando”. “Esa línea no vertebra la Región: desde Molina del Segura hacia el norte nadie baja a Murcia a coger el tren. Muchos prefieren ir a Albacete porque es más directo. Además, el AVE Murcia-Madrid, pasando por Alicante, es casi una ruta turística, no un corredor eficiente”, critica con ironía.
Barceló advierte de las consecuencias económicas de ese aislamiento. “Estamos perdiendo peso en el PIB regional. El turismo, la industria y la logística sufren. La gente se queda en Alicante, las mercancías tardan más y cuestan más. Somos una isla ferroviaria”, asegura.
Pese a todo, mantiene la esperanza en la unidad alcanzada por la Comisión en Defensa del Corredor Cartagena-Albacete. “Por primera vez hay consenso total, partidos, sindicatos, cámaras de comercio, universidades, Gobierno regional y ayuntamientos. Y no vamos a conformarnos con que el tren llegue en 2050. Si el Ministerio no actúa, habrá movilizaciones ciudadanas. No es una lucha contra nadie, sino a favor de la Región de Murcia”.







