La gerente de La Manga Consorcio, Esperanza NietoEn el programa especial de MurciaEconomía Radio dedicado a La Manga, la gerente del Consorcio, Esperanza Nieto, hace balance de un año al frente de una entidad que, aunque no es un ayuntamiento, actúa como su engranaje de coordinación. “Cumplo un año aquí y ha sido un año complicado, pero positivo. No solo por cómo ha ido la temporada estival, sino también por las actividades que hemos desarrollado el resto del año para dar vida a la zona”, explica.
El verano, como siempre, marca el pulso. En los meses de julio y agosto, La Manga puede pasar de 14.000 residentes censados a más de 300.000 personas, una avalancha que multiplica la exigencia en limpieza, tráfico, mantenimiento o infraestructuras. “El esfuerzo en verano es enorme. Pero el reto real está en el invierno, cuando la población baja drásticamente y toca reinventarse con actividades y propuestas que rompan la estacionalidad”, reconoce Nieto.
La gerente insiste en que ese desequilibrio entre temporadas sigue siendo la gran batalla, una lucha compartida con asociaciones vecinales y empresariales. “Las necesidades varían mucho según hablemos de Los Belones, Cabo de Palos o La Manga. Es una extensión muy larga, con núcleos muy marcados, y aglutinar todo es complejo. Pero trabajamos justo en esa línea: unir y mantener la actividad más allá del verano”.
“La Manga Consorcio no es un ayuntamiento, pero sí tiene vocación de actuar como un espacio de coordinación real”, aclara Nieto cuando se le pregunta por el papel de esta institución. En su estructura conviven los ayuntamientos de Cartagena y San Javier, junto con representantes vecinales, empresariales y de la Estación Náutica Mar Menor.
“El consorcio nació con la intención de coordinar toda la labor que se hacía en la zona, precisamente por sus particularidades. Tenemos el apoyo de ambas alcaldías, tanto de la alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, como del alcalde de San Javier, José Miguel Luengo. Ambos son conscientes de que La Manga es el centro turístico de la Región y necesita una gestión común”.
Nieto no esquiva el tema ambiental: “Dependemos del estado del Mar Menor, porque la mayor parte de nuestra actividad se apoya en sus playas y deportes náuticos”. Aunque admite que la situación actual es estable, se mantiene alerta. “Siempre estamos pendientes de posibles episodios, trabajando con los ayuntamientos y la comunidad autónoma para detectar cualquier signo de alerta y poder colaborar. La vigilancia es constante”.
Transporte: la asignatura en progreso
Uno de los asuntos más sensibles sigue siendo el transporte público. Nieto detalla que se han reforzado líneas, ampliado paradas y extendido el servicio hasta el Puente de la Risa, además de incorporar bonificaciones y ayudas.
“Hemos puesto en marcha un plan de bonificaciones para jóvenes, familias numerosas, personas con discapacidad y mayores. También una tarjeta monedero, porque los autobuses no tienen datáfono. Y ha funcionado muy bien”, explica.
Aun así, reconoce que queda camino por recorrer. “Estamos trabajando en nuevas conexiones con Mar de Cristal, Islas Menores o Los Belones. La gente usa el transporte público, pero tenemos que ofrecer un servicio a la altura”.
La gerente subraya que su labor se apoya en una colaboración constante con los colectivos locales. “Trabajo mano a mano con las asociaciones vecinales y de empresarios. Cada zona tiene sus reivindicaciones, pero todos comparten algo: el cariño por esta tierra. Entre todos podemos sacar adelante proyectos que mantengan viva La Manga durante todo el año”.
Con la experiencia de estos doce meses, Nieto insiste en destacar que “La Manga tiene potencial, carácter y energía. Solo necesita coordinación y continuidad para seguir siendo ese emblema del Mediterráneo que todos sentimos nuestro”.










