La ministra de Inclusión, Seguridad y Migraciones, Elma Saiz y el presidente del CES, Antón Costas, presentan el Informe sobre la realidad migratoria en España - Matias Chiofalo - Europa PressEspaña necesitará incorporar 2,4 millones de personas al mercado laboral en los próximos diez años para mantener su nivel productivo, y la mayoría de esos empleos serán ocupados por personas migrantes debido al descenso de la población autóctona en edad de trabajar, según el informe Realidad Migratoria en España elaborado por el Consejo Económico y Social (CES).
El estudio, presentado este miércoles por el presidente del CES, Antón Costas, a la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, subraya que ocho de cada diez personas llegadas a España a lo largo de este siglo se han incorporado a la población activa, lo que consolida el papel de la inmigración como motor del empleo y del crecimiento.
Durante la presentación, Saiz destacó que “el modelo migratorio español genera prosperidad compartida” y defendió que la política migratoria de España “es reconocida en Europa y fuera de ella por su equilibrio, eficacia y humanidad”. Añadió además que el éxito del modelo se basa en “unas políticas públicas apoyadas en el conocimiento y la evidencia”.
Por su parte, Costas apuntó que “desde 2019, el ciclo inmigratorio en España ha entrado en una fase más madura”. Según explicó, tras el pico de llegadas de 2024, el ritmo de crecimiento migratorio se ha moderado en 2025, aunque los impactos sobre el crecimiento, el empleo y la productividad siguen siendo positivos, en parte gracias a las reformas del Reglamento de Extranjería de 2022 y 2024.
El informe confirma que la población migrante ya representa una quinta parte de los residentes en España, y que su aportación resulta “esencial para sostener el crecimiento económico, el empleo y las pensiones”.
De acuerdo con los datos de la Seguridad Social, los trabajadores extranjeros suponen ya el 7,4% de los afiliados en Asturias, el 10,4% en Castilla y León y el 7,1% en Galicia, porcentajes que reflejan su papel clave en las zonas con mayor reto demográfico.
En total, más de 3,1 millones de personas extranjeras trabajan actualmente en España, un millón más que en 2018. Las mujeres representan el 43% del total, con 1,3 millones de afiliadas.
El empleo extranjero en Régimen General ha crecido un 7,3% en el último año, y los autónomos extranjeros alcanzan su máximo histórico, con 494.246 personas (+6,6%). Los empleos de alta cualificación también muestran un avance notable: un 27% en el sector de la información y las comunicaciones y un 18,8% en profesiones científicas y técnicas.
Desde 2019, tres de cada cuatro nuevos empleos creados en España han sido ocupados por personas migrantes, una tendencia que, según el CES, será determinante para sostener el sistema productivo y las pensiones en la próxima década.




