Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Opinión | El Periscopio
Sebastián Hidalgo
Jueves, 13 de Noviembre de 2025
Sebastián Hidalgo

Cartagena y su legado sumergido

 

El Arma Submarina mantiene un lazo indisoluble con Cartagena, forjado a lo largo de más de un siglo de historia. Gracias a esta relación, la ciudad se ha convertido en el corazón de la ingeniería, la formación y la innovación en sumergibles de España.

 

La conexión entre Cartagena y esta rama de la Armada constituye una herencia viva que sigue impulsando el desarrollo tecnológico, económico y cultural de la ciudad, como demuestran la presencia del Arsenal y los astilleros.

 

El cartagenero Isaac Peral es, en gran medida, responsable de este legado. Aquel marino no solo concibió una máquina adelantada a su tiempo, sino que revolucionó para siempre la guerra naval moderna con la creación del primer sumergible torpedero de propulsión eléctrica. Su invento rompió las fronteras de lo posible y desafió la creencia, profundamente arraigada entonces, de que una obra del ser humano pudiera sumergirse y dominar las profundidades del mar.

 

Hoy, más de un siglo después, Cartagena sigue mirando al mar con el mismo espíritu innovador que inspiró a Peral. En sus astilleros se construyen los modernos submarinos de la serie (S-80), símbolo del talento tecnológico y de la capacidad industrial que mantienen a la ciudad en la vanguardia naval mundial. Estos submarinos, equipados con el sistema (AIP), representan un salto cualitativo en la defensa submarina europea y consolidan a España como un referente internacional en la construcción de estas obras maestras de la ingeniería moderna. Qué una nación sea capaz de botar sus propios batiscafos sitúa a nuestro país en la vanguardia militar en este segmento de la defensa.

 

En la actualidad, el proyecto denominado “Ciudad de los Submarinos” está devolviendo a Cartagena su legado subacuático mediante diversas iniciativas que ponen en valor su historia naval. El Tonina (S-62), tras treinta y dos años de servicio en la Armada Española, ha sido oficialmente cedido al Ayuntamiento de Cartagena para convertirse en la pieza central de un museo en los túneles del Espalmador. Este espacio aspira a ser uno de los museos histórico-militares más importantes de España y Europa, comparable al de la ciudad francesa de Saint-Nazaire.

 

De igual modo, la vela del Mistral (S-73), donada a la ciudad en 2023, ha encontrado su lugar dentro del ambicioso proyecto de reforma de la fachada marítima del barrio de Santa Lucía, en el marco de la iniciativa “De Faro a Faro”, otorgándole un espacio privilegiado a un elemento único de la historia naval reciente.

 

Cartagena ha mantenido siempre un vínculo inseparable con el mar, desde su fundación por los cartagineses hasta su papel estratégico y militar en la actualidad. En sus aguas nació una de las mayores gestas tecnológicas de su tiempo: el submarino Peral.

 

En un gesto poco habitual en la historia de España, el inventor Isaac Peral comienza a recibir el reconocimiento que merece. Están a punto de concluir las obras de rehabilitación de su casa natal, lo que permitirá dignificar su legado y difundir su vida y obra. Una prueba más de la profunda implicación de los sumergibles en la identidad de Cartagena, una ciudad que sigue mirando al mar con orgullo y vocación de futuro.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.