Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

CARTAGENA

Los quioscos de Cartagena se reinventan: más servicios, más empleo y nueva ordenanza municipal

La norma define tres tipos de quioscos, tradicional, heladería artesanal y churrería, fija distancias mínimas, regula la publicidad y garantiza la accesibilidad en la vía pública

Alba Molina Jueves, 20 de Noviembre de 2025 Tiempo de lectura:

Los quioscos de Cartagena se preparan para una nueva etapa. La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Cartagena aprueba este jueves una nueva ordenanza de quioscos que amplía de forma notable las actividades permitidas en estos puestos de la vía pública, con el objetivo de reforzar su viabilidad económica y acercar más servicios de proximidad a los barrios y diputaciones del municipio.

 

La alcaldesa, Noelia Arroyo, explica que la idea es actualizar el papel de estas casetas para que sigan siendo útiles en un entorno urbano cambiante: "Vamos a aprovechar estas instalaciones tradicionales para atender necesidades modernas, garantizar el empleo y dar mejores servicios cerca de los cartageneros"

 

De la prensa a la paquetería y la recarga del autobús

 

Además de la venta de prensa, la nueva norma abre la puerta a que los quioscos se conviertan en pequeños nodos de servicios. Podrán ofrecer venta de entradas, funcionar como puntos de distribución y recogida de paquetería o permitir la recarga de la tarjeta del autobús urbano, acercando trámites cotidianos a pie de calle y evitando desplazamientos innecesarios. "Donde antes solo se podía comprar prensa, ahora podrás comprar entradas, recoger un paquete o recargar la tarjeta del autobús", subraya la alcaldesa.

 

La ordenanza también autoriza la venta de bebidas envasadas, cafés de cápsula y helados, siempre dentro de los límites fijados para cada tipo de quiosco y sin que estos puestos puedan transformarse en establecimientos de hostelería. La actividad hostelera seguirá prohibida, salvo en los supuestos en que se conceda una autorización expresa, de forma que el modelo conserve su esencia de pequeño comercio de proximidad.

 

Tres tipos de quioscos y mayores exigencias sanitarias

 

La nueva regulación distingue entre quioscos tradicionales, quioscos de helados artesanales y quioscos de churros y masas fritas. Cada uno de ellos estará sometido a condiciones sanitarias y técnicas específicas, adaptadas a la actividad que desarrollan y al tipo de producto que ofrecen. El objetivo es que cualquier servicio que se preste desde estos puestos lo haga con garantías plenas para la salud de los usuarios y con un nivel adecuado de seguridad en las instalaciones. "Cada tipo de quiosco tendrá sus condiciones concretas para garantizar la salud de los usuarios y la seguridad de las instalaciones", recoge la ordenanza.

 

En el plano jurídico, la explotación de los quioscos se configura como un uso privativo del dominio público municipal, lo que significa que la adjudicación se realizará mediante licitación. Las concesiones tendrán una duración inicial de diez años, que podrá prorrogarse hasta un máximo de veinte, siempre que se cumplan las condiciones fijadas por el Ayuntamiento.

 

La norma también refuerza el carácter de pequeño negocio de proximidad: el titular de la concesión deberá atender personalmente el quiosco y solo podrá incorporar hasta dos auxiliares contratados. Con ello, se busca favorecer modelos de autoempleo y mantener la imagen de comercio cercano, reconocible y estable en los barrios.

 

La ordenanza no se limita a definir qué se puede vender, sino que incorpora criterios urbanísticos y funcionales para ordenar la presencia de quioscos en la ciudad. Establece distancias mínimas entre puestos para evitar la saturación de determinadas zonas, fija condiciones para la instalación de publicidad y obliga a garantizar la accesibilidad en todos los espacios donde se ubiquen, de modo que ninguna caseta pueda obstaculizar el tránsito peatonal ni interferir en el uso de otros servicios públicos.

 

Con estas medidas, el Ayuntamiento busca que los quioscos se integren mejor en la trama urbana, que convivan de forma ordenada con otros elementos del mobiliario y que contribuyan a una ciudad más cómoda y funcional para quienes la habitan y la recorren a diario.

 

Una ordenanza sin alegaciones empresariales

 

La nueva regulación es el resultado de un proceso de consulta pública, al que se han sumado informes sectoriales y un periodo de exposición en el que no se han presentado alegaciones por parte de las organizaciones empresariales.

 

El Ayuntamiento interpreta esta ausencia de objeciones como un respaldo técnico y económico a la necesidad de actualizar el modelo de quiosco y adaptarlo a la demanda actual de servicios de proximidad, combinando la tradición de estos puestos con usos más versátiles y conectados con la vida cotidiana de los barrios.

 

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.