Sede de García Carrión.
La jumillana García Carrión se va de compras. Tras batir récord de ventas y beneficios, la compañía está analizando entrar la puja en dos de las grandes operaciones de venta que hay en este momento en el mercado: Codorníu y Bodegas Faustino.
La venta del productor de cava catalán se lanzó a principios de año y era uno de los movimientos corporativos más esperados para este 2025. Tras siete años en el accionariado, Carlyle, que ha contratado como asesores a Morgan Stanley y Santander, ha puesto a la venta su 68% del total tras el anuncio de resultados récord en el ejercicio 2023/2024. La operación se encuentra todavía en una fase inicial, con el reparto de la información a los potenciales interesados y sin que todavía se esté negociando en firme con ningún candidato.
Por ello, abren la posibilidad de que el inversor estadounidense esté dispuesta a desprenderse de algunos activos particulares, como puede ser Bodegas Bilbaínas o las bodegas de Napa Valley.
La otra operación en marcha, la de Bodegas Faustino es más reciente. La familia Martínez-Zabala, propietaria de la empresa, ha encargado la venta al banco de inversión Rothschild, según adelantó el pasado 30 de octubre El Confidencial. Al igual que ocurre con Codorníu, Faustino es una empresa completamente saneada que cerró su último ejercicio con ventas cercanas a los 240 millones de euros y un ebitda de 50 millones, el mejor resultado de su historia reciente.











