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Con el inicio de la negociación se enterró definitivamente el hacha de guerra. Sin embargo, los operarios de las empresas auxiliares de Navantia empiezan a perder la paciencia ante la falta de resultados. Para muestra de ello, el hecho de que el representante de la Federación Regional de Empresarios del Metal se levantase de la mesa de negociación del pasado 30 de octubre, tras no alcanzar un acuerdo.
Desde ese momento, las negociaciones se han enfriado y es que la patronal apuesta por que el Plus de Astillero sea absorbible y compensable, lo que quiere decir que las empresas lo cobrarán, pero los trabajadores no lo van a percibir en sus nóminas. Otro de los puntos de la oferta que frenaron el acuerdo fue la negativa de Navantia y patronal de que dicho plus lo cobrasen también trabajadores de talleres externos que trabajan en exclusiva para el astillero.
Los trabajadores se sienten decepcionados por la respuesta que han obtenido de la Fremm, sobre todo tras haber cedido en las demandas de abandonar la huelga y volver a sus puestos de trabajo para sentarse a negociar. Por su parte, desde la FREMM, aseguró que las negociaciones continúan abiertas y que se producirá un nuevo encuentro antes del 31 de diciembre, día en que finaliza la vigencia del actual convenio del metal.





