Los autónomos murcianos salen a las calles.
Cientos de autónomos murcianos se han movilizado para exigir medidas que garanticen la viabilidad de sus negocios y la protección de sus derechos. Los participantes han denunciado que las cargas impositivas y el incremento de las cotizaciones están asfixiando al pequeño comercio, obligando a reducir plantillas e incluso a cerrar negocios. Muchos aseguran que trabajan jornadas interminables, sin festivos ni descansos, para poder mantener sus negocios abiertos.
Desde el sector se advierte que la desaparición del pequeño comercio tendría un impacto directo en la economía local, afectando también a las grandes empresas, ya que la cadena de suministro depende de la actividad de los autónomos. Además, se subraya la necesidad de revisar el sistema actual para evitar que cada subida de costes laborales repercuta en precios finales, lo que pone en riesgo la competitividad y el consumo.
La Federación de Comercio de la Región de Murcia insiste en que los autónomos son generadores de empleo y vida en pueblos y ciudades, y reclama soluciones estructurales que permitan mantener la actividad y garantizar la sostenibilidad del tejido empresarial. Entre las propuestas planteadas se encuentran la reducción de cargas fiscales, la simplificación administrativa y la creación de mecanismos de protección social adaptados a la realidad del trabajo autónomo.





