Dyson: del fracaso al éxito empresarial
James Dyson, diseñador británico.
James Dyson era ingeniero y diseñador en Reino Unido y, entre los años 70 y 80, su obsesión fue inventar una aspiradora sin bolsa. En aquella época solo existían aspiradoras con bolsa que, al llenarse, perdían potencia.
Su intención era mantener una gran potencia, pero el uso de bolsa era un problema. Por ello dedicó gran parte de su vida a inventar una aspiradora sin bolsa. De hecho, realizó 5.127 prototipos en quince años, mientras tenía tres hijos y su mujer lo mantenía, confiando en su proyecto pese a que ella tenía un simple salario de profesora. Las deudas no dejaban de acumularse porque ninguna marca quería comprar su invento (Electrolux, Hoover, Philips).
En su último intento, Dyson pudo vender su idea a una empresa japonesa llamada Apex, la cual sí reconoció que una aspiradora sin bolsa podía tener filtros, pero aun así era más potente a largo plazo y, en definitiva, una innovación tecnológica que merecía la pena. Esta compañía le pagaba regalías por cada unidad vendida de un único modelo Dyson llamado G-Force. Con el dinero obtenido gracias a ese único modelo japonés pudo fundar su propia empresa, Dyson Ltd, en 1991. En 1993 lanzó su primera aspiradora sin bolsa en Reino Unido: la DC01.
Dyson siguió creando modelos y otros productos que, a día de hoy, son icónicos:
El secador de manos Airblade
El ventilador sin aspas Air Multiplier
El secador profesional Supersonic
Aspiradoras verticales y de mano
Cabe destacar que todo esto fue posible gracias a que Deirdre Dyson, su mujer, lo apoyó económicamente durante diez años sin saber si algún día tendría éxito. Dyson no es simplemente una marca de secadores de lujo: es la marca de un inventor brillante que innova de forma constante en sus productos y que, más allá de tener una visión empresarial, destaca por su labor en innovación técnica y por marcar distancia respecto a su competencia gracias a sus invenciones.





















