El consejero de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez; el director de Cambio Climático y Alianzas de Iberdrola, Gonzalo Sáenz de Miera; y el presidente de Agrupal, José Garc&
Iberdrola, la Agrupación de Industrias Alimentarias de Murcia y el Centro Tecnológico Nacional de la Conserva y Alimentación continúan con su impulso por la descarbonización del sector a través de la electrificación mediante la firma de un convenio para llevar a cabo un estudio sobre las necesidades energéticas de las empresas y las tecnologías disponibles actualmente.
El acuerdo, en cuya presentación han participado el consejero de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez; el director de Cambio Climático y Alianzas de Iberdrola, Gonzalo Sáenz de Miera; y el presidente de Agrupal, José García, busca compartir conocimiento entre ambas entidades y va a suponer una oportunidad para avanzar en la electrificación y descarbonización de la industria, lograr eficiencias energéticas y aumentar la competitividad de las empresas.
La hoja de ruta de descarbonización de la Unión Europea exige una reducción gradual de emisiones a 2050, por lo que este acuerdo va a suponer para las industrias la oportunidad de tomar la iniciativa y analizar las alternativas disponibles actualmente para mejorar el rendimiento, optimizar los costes y aumentar la competitividad del sector.
Los principales objetivos del estudio son mejorar la comprensión del desempeño energético del sector; identificar y categorizar todos los procesos y sus consumos energéticos; analizar la viabilidad económica y técnica de las nuevas tecnologías para sustituir los combustibles fósiles que permitan optimizar la eficiencia; y crear escenarios y planificar las infraestructuras de redes necesarias para absorber el aumento de la demanda energética en la Región.
Hoy en día, de las diferentes opciones para llevar a cabo la descarbonización de la industria, la electrificación es la estrategia más viable a través de calderas eléctricas, almacenamiento térmico o bombas de calor, por delante de otras tecnologías que bien no son escalables o no disponen de infraestructuras ni hay proyectos en desarrollo.
Una parte significativa de la demanda energética en la industria alimentaria proviene del denominado calor industrial, esencial para numerosos procesos. Debido a la diversidad de aplicaciones, este tipo de calor requiere distintos rangos de temperatura y cantidades, adaptándose a las particularidades de cada operación.
El desarrollo tecnológico, la planificación de las redes eléctricas, imprescindibles para poder llevar a cabo la electrificación y que requieren que las empresas distribuidoras cuenten con una regulación que incentive la inversión, la implantación de sistemas de almacenamiento, así como la electrificación del transporte, hará posible que la generación de electricidad renovable, ya presente en la actualidad, se convierta en la herramienta fundamental para el progreso social y económico de la Región de Murcia.










