La formación directiva en las escuelas de Negocios avanza con fuerza en España y gana peso en el desarrollo de pymes y empresasEl mercado de la formación directiva sigue en expansión en España. Los ingresos de universidades privadas y escuelas de negocios, que ya alcanzaron los 3.265 millones de euros en 2022, han avanzado con fuerza durante los dos últimos ejercicios. Según el Observatorio Sectorial DBK de Informa, el sector superó los 4.150 millones de euros en 2024, lo que supone un crecimiento del 12,3 % respecto al año anterior, impulsado por el aumento de estudiantes y la consolidación de la oferta especializada.
Este auge responde a un tejido empresarial cada vez más exigente, en el que la competitividad se mide tanto por la capacidad de innovar como por el talento de los equipos. En la Región de Murcia, donde las pequeñas y medianas empresas (PYMES) representan casi el 99 % del tejido productivo, la demanda de profesionales con visión estratégica y conocimiento global ha impulsado la oferta formativa de escuelas de negocios y universidades.
Crecimiento y presencia de las mejores escuelas de negocios
España cuenta con una red consolidada de escuelas de negocios que compite con los grandes centros europeos. Rankings internacionales como QS, Forbes o el Financial Times sitúan a instituciones como IESE, Esade e IE University entre las mejor valoradas por su proyección global y la calidad de sus programas. Suman presencia también instituciones como EADA en Barcelona, San Telmo en Sevilla, Deusto en Bilbao o la Escuela de Negocios de la Cámara de Comercio de Madrid, presentes en análisis comparativos de escuelas de negocios elaborados por plataformas especializadas como Ranking MBA.
La Región de Murcia participa de esta dinámica a través de ENAE Business School, adscrita a la Universidad de Murcia. Su Máster in International Trade figura entre los mejores programas nacionales según Forbes y ocupa la segunda plaza en España y la 21.ª posición en Europa en el QS International Trade Rankings 2023. La escuela ha obtenido cinco estrellas en el sistema QS Stars, con una oferta dirigida a perfiles directivos y a las necesidades de las pymes.
El crecimiento del sector ha ido acompañado de una mayor profesionalización. Acreditaciones como EQUIS, AACSB o AMBA se han convertido en factores clave para competir en el mercado internacional. Al mismo tiempo, los programas híbridos y online han ganado terreno, permitiendo cursar un MBA sin interrumpir la actividad profesional. La adopción de plataformas digitales y la experiencia acumulada durante la pandemia han impulsado modelos que combinan sesiones en línea con estancias presenciales breves.
¿Por qué la formación MBA de una escuela de negocios sigue siendo clave?
El valor de un MBA va más allá del título. Las empresas buscan directivos capaces de liderar equipos, gestionar operaciones complejas y tomar decisiones basadas en datos. Un programa de posgrado bien diseñado aporta herramientas en dirección financiera, marketing, estrategia, recursos humanos y, cada vez más, competencias digitales.
En un contexto en el que la digitalización es esencial para que las pymes puedan crecer, automatizar procesos y competir en mercados globales, los programas de escuelas de negocios incorporan módulos de inteligencia artificial, análisis de datos y comercio electrónico.
La empleabilidad de los graduados en MBA se mantiene elevada. Según los informes más recientes de las principales escuelas, más del 90 % de los alumnos obtiene empleo en los tres meses posteriores a la graduación, con salarios que superan los 45.000 euros brutos anuales en puestos de gestión. Esto refleja la confianza del mercado en programas que combinan teoría, práctica y proyectos vinculados a entornos reales.
Tendencias 2026 en la formación ejecutiva
El mundo empresarial evoluciona con rapidez y las escuelas de negocios ajustan su oferta para responder a nuevas demandas. En 2026, tres ejes marcarán el rumbo de la formación directiva:
- Digitalización y competencias tecnológicas: programas con módulos de analítica de datos, inteligencia artificial y ciberseguridad, junto a talleres de digitalización de gastos o diseño de producto digital. El objetivo es que los directivos entiendan cómo aplicar la tecnología para mejorar la eficiencia y abrir nuevas oportunidades de negocio.
- Sostenibilidad: la presión regulatoria y la sensibilidad social obligan a las organizaciones a integrar criterios sostenibles en sus decisiones. Las escuelas incorporan asignaturas sobre finanzas verdes, economía circular y responsabilidad social, con impacto en el medio y largo plazo.
- Flexibilidad y personalización: crecen los programas modulares que permiten cursar el MBA a ritmo propio, combinando clases presenciales, sesiones online y estancias internacionales. Las microcredenciales y certificados en áreas específicas —marketing digital, logística, gestión de talento— ofrecen vías adicionales para actualizar competencias.
Cómo elegir la escuela de negocios adecuada
Elegir un programa de posgrado requiere reflexión. Entre los criterios más valorados destacan:
- Reputación y acreditaciones: revisar si la escuela cuenta con sellos internacionales como AACSB, AMBA o EQUIS y su posición en rankings de referencia.
- Modalidad y duración: un programa full time es adecuado para quienes buscan un cambio profesional; los formatos executive e híbridos facilitan compatibilizar la formación con el trabajo.
- Empleabilidad y red de contactos: analizar los informes de salidas profesionales y la red de antiguos alumnos.
- Coste y financiación: valorar el retorno de la inversión, las becas disponibles y las facilidades de pago.
- Contenido del programa: asegurarse de que el plan de estudios incluye competencias en digitalización, gestión de equipos y sostenibilidad.
Un aliado para el desarrollo económico
La elección de una escuela de negocios es un paso decisivo para cualquier profesional que aspire a avanzar en su carrera. En un entorno donde el crecimiento económico de la Región de Murcia depende, en buena medida, de la capacidad de las pymes para internacionalizarse, digitalizarse y atraer talento, la formación ejecutiva sigue siendo un recurso clave.
Comparar opciones, valorar el ajuste a las necesidades propias y apostar por programas con reconocimiento internacional permite maximizar el retorno de la inversión y fortalecer la competitividad del tejido empresarial regional.








