Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Opinión | Sección cultural
José Daniel Martínez
Miércoles, 17 de Diciembre de 2025
José Daniel Martínez

Jack Ma, fundador de Alibaba, ejemplo de resiliencia

 

No todos son conocedores de la historia de Jack Ma, el fundador de la empresa que conecta empresas chinas y distribuye sus productos por todo el mundo de una manera única e inigualable en el sector empresarial; sin embargo, para llegar a esta hazaña exitosa no hubo un camino de rosas.

 

Jack nació en 1964 en una familia sin recursos ni contactos; así, él recorría su ciudad de Hangzhou en bicicleta para ir a un hotel internacional donde hacía de guía de manera gratuita (lo apodaron allí Jack). En su infancia suspendió varias veces exámenes y tardó su tiempo hasta conseguir entrar en la universidad (el sistema solo examinaba una vez al año), aunque finalmente consiguió graduarse. Tras graduarse, echó currículum a decenas de empleos, más de treinta sitios, incluidas la policía; por eso, fue rechazado por todas las empresas, fue descartado por todos.

 

Tras esta hazaña, echó currículum en KFC, que buscaba veinticuatro candidatos y contrató a veintitrés y a él no; así, se conformaron con tener a uno menos solo por no contratarle. Este fracaso él no se lo tomó como un gran fracaso real, sino como una manera de hacer las cosas de una forma diferente.

 

Por fin pudo trabajar como profesor de inglés y de comercio internacional en una universidad local, pero con un bajo sueldo, y aprovechó el contacto con estudiantes extranjeros para practicar inglés. Precisamente, fue determinante su aprendizaje de inglés, pues le impulsó a comenzar su proyecto de web china que listara empresas chinas como proveedoras y además las conectara para que pudieran comunicarse entre ellas para asuntos empresariales. Entonces, en 1999 pasó del proyecto de web a lo que era un verdadero emprendimiento llamado Alibaba, con un nombre inspirado en la literatura (en el cuento de Alí Babá de Las mil y una noches). Usó el término Alibabá porque era una referencia a las palabras mágicas para abrir puertas: «Ábrete, sésamo» (facilidad para conectar empresas como si de una frase mágica se tratara).

 

Este emprendimiento web no fue un éxito inicial, ya que nadie confiaba en hacer negocios grandes utilizando su portal; además, su equipo trabajaba cobrando salarios muy bajos y haciendo largas jornadas, pues trataba de convencer al mayor número de empresas para participar en el proyecto y sumarse a la revolución de la conexión de las empresas mediante Internet. Paso a paso, Alibaba se fue consolidando hasta convertirse en la plataforma B2B (de negocio a negocio) más importante de China, pero Jack no se conformó y lanzó también Taobao y Tmall para hacerse su propia intracompetencia; fue así como consiguió llegar a la bolsa en Nueva York y se situó como una de las mayores fortunas del mundo.

 

Todo su esfuerzo no fue en vano: sus diez rechazos para entrar en Harvard, sus rechazos para ser empleado... todo cobró sentido cuando aprendió del fracaso, aunque siempre reconoció que el fracaso es caro, pero él lo tomó como fuente de aprendizaje.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.