Imagen de archivoTelefónica activará este lunes 29 de diciembre el plazo de adhesión voluntaria al ERE que afectará a siete filiales del grupo en España, con el arranque de las salidas previsto a partir del primer trimestre de 2026. El calendario pactado distingue tres ventanas: en las empresas del Convenio de Empresas Vinculadas (CEV) (Telefónica de España, Telefónica Soluciones y Telefónica Móviles) el periodo para solicitar la salida estará abierto hasta el 29 de enero; en las unidades corporativas o GBUs (Innovación Digital, Global Solutions y Telefónica S.A.) finalizará el 26 de enero; y en Movistar Plus+ se abrirá del 7 de enero al 6 de febrero.
El siguiente hito del proceso llegará a mediados de febrero: la compañía comunicará las aceptaciones de las solicitudes voluntarias y, en su caso, posibles salidas no voluntarias, entre el 12 y el 16 de febrero, según el calendario acordado con la representación sindical.
El acuerdo firmado con UGT, CCOO y Sumados-Fetico fija un umbral mínimo de 4.525 salidas, aunque la empresa deja margen para que el ajuste alcance hasta 5.500 en función del volumen de peticiones. Para cubrir el coste del expediente, Telefónica ha contabilizado una provisión de 2.500 millones de euros antes de impuestos. Con esas magnitudes, el coste medio por salida se situaría en torno a 454.000 euros, por encima del ERE de 2024, que cerró 3.420 bajas con un coste medio aproximado de 380.000 euros por empleado.
En cuanto a las condiciones, el esquema contempla rentas por tramos de edad (con porcentajes distintos en función del año de nacimiento) y exige una antigüedad mínima para poder acogerse: 15 años en las sociedades CEV y 13 en las filiales de menor tamaño.
La compañía estima que el ajuste permitirá ahorros recurrentes cercanos a 600 millones de euros anuales a partir de 2028 y que el impacto en la generación de caja será positivo desde 2026, a medida que se materialicen las salidas y se capture el ahorro.











