Foto: UD AlmeríaEl equipo de Sebas López cerrará ante su afición el próximo domingo a las 18:00 frente al Almería B una primera vuelta en la que el rendimiento de los blanquiazules está marcado por dos rachas de resultados muy dispares. En su regreso a la cuarta categoría del fútbol español, los tres empates y tres derrotas cosechados en los primeros seis partidos disputados hicieron reaparecer a viejos fantasmas en una ciudad acostumbrada a lograr sufridos ascensos, para posteriormente no dar el nivel en categorías superiores, descendiendo a las primeras de cambio.
Un mal presagio que el equipo supo disipar con siete victorias consecutivas que lo encaramaron hasta la zona más alta de la clasificación. Todos los miedos de los lorquinistas pasaron a ser ilusiones tras el gran despertar de un Lorca Deportiva que parecía imparable. El CA Antoniano fue quien, hace tres jornadas, les hizo despertar con una merecida victoria en Lebrija, justo antes del gran derbi ante el Águilas FC.
Un derbi que, cuando parecía abocado al empate sin goles en el Francisco Artés Carrasco, se vió decidido por una genialidad del delantero Chris Martínez, dándole la victoria al Águilas y haciendo encadenar la segunda derrota consecutiva a los lorquinos. El débil estado anímico, unido al mal tiempo y las bajas en defensa, hicieron activar el estado de emergencia en el conjunto de Sebas López para disputar el último partido del año en Chapín ante un Xerez Deportivo que llegaba lanzado al encuentro.
Con la mirada puesta en conseguir un punto, el equipo tuvo que sufrir de lo lindo para lograr el empate en Xerez y evitar cerrar el año con tres derrotas seguidas. Los muebles quedaron salvados y 2025 se cerró en la sexta posición, algo impensable al inicio de la temporada, teniendo en cuenta el mal arranque liguero que se vivió en la ciudad del sol.
A un solo puesto de la zona de promoción de ascenso, el riesgo de regresar a la zona roja no ha dejado de estar próximo, concretamente, a cinco puntos, o tres, si se observa la zona de play-out. Con las zonas alta y baja prácticamente a la misma distancia, el Lorca enfrenta a un Almería B sumergido en el descenso, pero con una gran evolución desde el cambio de entrenador y con la urgencia de sumar de tres.
La llegada de José María Salmerón supuso un soplo de aire fresco para el filial almeriense, recortando algunos puntos a la alejada zona de la salvación. No se presentarán en Lorca en su mejor momento, sin sumar victorias a su casillero en los últimos cuatro partidos, no obstante, es únicamente una la derrota encajada por los indálicos con Salmerón a los mandos.
Los lorquinos, por su parte, encaran el partido con el claro objetivo de sacar un resultado positivo y volver a la senda de la victoria. Tras vivir dos rachas que colocaron al equipo en lo más bajo, para después lanzarlo a casi lo más alto, el temor al inicio de otra cadena de malos resultados comienza a estar presente, más aún observando las exigentes citas del mes de enero en los campos de Puente Genil y Real Jaén, para ponerle cierre en casa ante un histórico como el Recreativo de Huelva.
Con la duda sobre el estado físico del central Fromsa, que cayó lesionado hace algunas jornadas, y el regreso tras cumplir ciclo de tarjetas amarillas de Sergi Monteverde, el Lorca podría tener disponible a todo el plantel de jugadores que Sebas viene utilizando en la temporada, sin tener nuevas noticias sobre Spinman, lesionado desde octubre. Una lista de jugadores a la que podría sumarse el recién fichado Dani García, centrocampista procedente del Ourense de Primera de Federación, que ya ha realizado alguna sesión de entrenamiento con el equipo y que llega para reforzar una zona, hasta entonces, escasa de efectivos.
Dos equipos en una situación muy diferente, pero con la idéntica obligación de conseguir la victoria que se darán cita en el Francisco Artés Carrasco en la tarde del próximo domingo. El Lorca Deportiva tendrá que dar su máximo para derrotar a un equipo que es conocedor de que cada derrota le complica, más si cabe, una lejana salvación.











