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ENTREVISTA

CCOO se desmarca del preacuerdo del transporte tras años de negociación desde 2019

El sindicato sitúa cuatro motivos clave y carga contra el mantenimiento del “plus de kilometraje” que considera “ilegal”

José Antonio Muñoz y Alba Molina Jueves, 08 de Enero de 2026 Tiempo de lectura:
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El convenio del transporte de mercancías por carretera en la Región de Murcia parecía encaminado a desbloquearse después de años de negociaciones. Comisiones Obreras ha comunicado que no firmará el preacuerdo alcanzado el 19 de diciembre y, en MurciaEconomía Radio, Julio López Pujante, secretario de Acción Sindical de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO en la Región, puso palabras y números a ese portazo.

 

 

El sindicato insiste en hablar de “preacuerdo” y no de acuerdo definitivo: quiere ver el texto final, porque, tal y como está planteado, advierte de “muchas incertidumbres jurídicas”. Aun así, su diagnóstico ya es contundente: “esto es engañar a la gente”, llegó a afirmar.

 

La primera grieta está en el titular que más se ha repetido: el 14%. Para López Pujante, el problema no es solo el porcentaje, sino el marco temporal sobre el que se construye. El secretario sostiene que ese porcentaje no se aplica como subida real de un año, sino como ajuste acumulado para un periodo que arranca en 2019. Su traducción es clara: repartido en el tiempo, “sale al uno y pico por año”, con un detalle que considera clave: las tablas salariales de referencia venían de 2018.

 

En paralelo, pone sobre la mesa la comparación que hace daño en cualquier nómina: el IPC. Según su relato, entre 2019 y 2025 el coste de la vida habría subido en torno al 23%, mientras el preacuerdo se queda, en su lectura, bastante por debajo de esa pérdida de poder adquisitivo. “Hablan del 14% en 2026, pero es el 14% de 2019 a 2026".

 

Cero atrasos y “subidas ya pagadas”

 

Segundo motivo, igual de directo: no hay atrasos. Ni compensación por años previos ni pagos retroactivos. “Ni un año”, insiste. Y aquí añade un argumento que, si es cierto empresa a empresa, explica el enfado: muchas compañías, asegura, ya han subido salarios “a cuenta de convenio” durante estos años.

 

El resultado que dibuja es poco épico para un anuncio tan grande: la subida de 2026 podría convertirse en cero para una parte relevante de la plantilla. “La gran mayoría, cero euros”, repite, porque lo que se firma llegaría tarde y, además, ya estaría absorbido por lo que algunas empresas vienen abonando.

 

El plus de kilometraje, la nocturnidad y un compromiso “incumplido”

 

El punto más político del conflicto es el plus ligado a los kilómetros recorridos. CCOO sostiene que la patronal se comprometió por escrito en 2017 a abordar su eliminación en la siguiente negociación, y que ese compromiso se ha quedado en papel mojado. Para el sindicato, no es solo una cuestión de dinero, sino de modelo y de legalidad.

 

El ejemplo que utiliza López Pujante busca ser incontestable: la nocturnidad dentro de un sistema vinculado a distancia. “¿Qué tiene que ver una distancia recorrida con trabajar de noche o de día?”, lanza. Su denuncia es que el esquema acaba generando una nocturnidad “ridícula” para quien trabaja de madrugada, porque el cálculo no responde a la realidad del horario.

 

CCOO afirma haber planteado alternativas intermedias, incluso una salida por arbitraje, y acusa a la patronal de negarse y mantenerlo como línea roja. “No es negociar. Es o lo tomas o lo dejas".

 

Jornada máxima y tiempo libre bajo llave

 

El cuarto bloque es el que toca la vida fuera del camión. La patronal se queja de falta de conductores, recuerda López Pujante. La respuesta sindical es que el sector no atraerá a nadie si el convenio no ofrece algo más que resistencia.

 

CCOO resume la receta en dos ingredientes: “ganar dinero y tener tiempo libre”. Y sitúa el problema en que el preacuerdo mantiene una jornada anual de 1.826 horas y 27 minutos, que califica como el techo legal, sin rebajar “ni un minuto”. A partir de ahí enlaza conciliación, fatiga y relevo generacional: si no hay margen para vida familiar, el sector seguirá quedándose sin manos.

 

En esa misma lógica encaja el asunto de los días de asuntos propios. López Pujante recuerda que se pasó de varios días antes de 2013 a ninguno después, y que ahora el preacuerdo ofrecería uno, condicionado a necesidades de la empresa y con aviso previo. Para CCOO, eso no es un derecho real, sino una concesión negociada caso a caso.

 

“Dietas no es salario”

 

En su intervención también desmonta la cifra de sueldos altos asociada al sector. Reconoce que se puede llegar a “3.000 y pico”, pero lo atribuye en gran parte a dietas: “las dietas son para comer”. Y sitúa el salario “para casa” bastante más abajo: “1.500, 1.600”.

 

UGT y USO dicen sí, CCOO dice no

 

En la mesa de negociación hay tres sindicatos, y UGT y USO apoyan el preacuerdo, lo que le da mayoría. CCOO asume esa realidad, pero se desmarca con una frase que funciona como cierre de posición: no firmará algo que considera “indigno” y que no arregla las dos grietas del sector, poder adquisitivo y condiciones.

 

Además, desliza que la firma se impulsó desde estructuras sindicales y no tanto desde quienes negociaban en la mesa, lo que a su juicio refuerza la sensación de imposición. Lo que viene ahora, avisa, dependerá del texto final. Pero su mensaje no deja mucho espacio a la sorpresa: si el contenido no cambia, no habrá firma.

 

La huelga de Amazon, fuera del tablero

 

Sobre si el calendario de diciembre y la huelga en Amazon influyeron en el preacuerdo, López Pujante lo niega y separa mundos: la huelga la atribuye a CGT, sindicato que no está en la negociación del convenio sectorial.

 

Y ahora, ¿qué?

 

CCOO avisa de que seguirá explicando motivos y que quiere ver el texto final para comprobar si se corrigen “incertidumbres jurídicas”. Pero su posición, tal como la expresó en MurciaEconomía Radio, ya va más allá del gesto: “tampoco vamos a firmar el acuerdo”, dijo, y lo justificó en una idea simple: no pueden respaldar algo que consideran “indigno”, que no mejora de verdad condiciones, ni recupera poder adquisitivo, ni arregla el gran problema del sector: atraer y retener trabajadores.

 

 

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