Financiación autonómica o financiación de la estructura del bipartidismo

Para PP y PSOE, el Sistema de Financiación Autonómica es lo mismo que obligar a unos padres de hijos adolescentes a repartir su sueldo entre todos los miembros de la familia para sus gastos.
En primer lugar, debemos dejar bien clara una realidad: la Región de Murcia es la región peor financiada por culpa del PP. Efectivamente, fueron los “centraditos” los que aprobaron ese reparto, y los que no cumplieron la obligación de cambiar el sistema en el año 2014.
Y es que cuando gobierna el PP hace lo mismo que el PSOE, es decir, nada bueno, con la única diferencia de que pretende hacerte creer justo lo contrario. Ahora van diciendo que van a aprobar un nuevo sistema de reparto de dinero en menos de un año. (espóiler: no lo van a hacer y echarán la culpa al primero que pase).
Tanto el PP como el PSOE han utilizado el sistema de financiación autonómica para exclusivo interés propio. Por un lado, tanto Aznar como Zapatero o Rajoy vieron en el reparto de dinero un mecanismo para poder negociar el puesto de presidente del gobierno y han estado actuando en favor de aquellos que podían moverles el sillón. Así, tanto los unos como los otros han estado otorgando prebendas y ventajas al independentismo y al separatismo: más dinero, menos impuestos, etc. Por otro lado, ha servido para poder afianzar sus taifas territoriales, entendiendo España como un conjunto de territorios independientes que no deben molestar y, llegado el momento, deben trabajar con la única causa común entre esos territorios de llevar a la Presidencia del Gobierno al de su color.
PP y PSOE son el mismo perro con distinto collar. Ni el uno ni el otro tienen la solución para resolver la insultante diferencia de trato que hay entre los españoles de País Vasco y Murcia. Ninguno quiere eliminar los privilegios que les han permitido llegar y mantenerse en el poder y ninguno de los dos partidos van a garantizar que se asignan fondos suficientes y equitativos al sostenimiento de la sanidad, de la justicia o de la educación.
Hoy en día, en España, han sido PP y PSOE los que han establecido un sistema de gestión que impide que, si te vas de viaje a Asturias y tienes un problema de salud, el médico pueda acceder a tu historia clínica. En este sistema que tenemos, no se cubren en Cartagena los mismos servicios sanitarios que en Albacete, Sevilla o Zaragoza.
Yo creo que todos estamos de acuerdo en que, por muy bueno que sea dar a tus hijos adolescentes una paga para que cubran sus gastos y aprendan a gestionar, hay gastos que no pueden dejarse de la mano de los hijos adolescentes y es que la hipoteca, la comida y los gastos de suministros, por ejemplo, deben ser cubiertos por los padres.
Pues en la gestión de nuestro país igual. Hay servicios que deben ser cubiertos y garantizados por el Estado. La educación, la sanidad, la política social o la justicia deben gestionarse de forma centralizada para garantizar la igualdad entre todos los españoles.
Cuando estos servicios básicos, que son precisamente los que supuestamente acumulan más del 70% del gasto público se gestionan bien podemos hablar entonces de un adecuado estado del bienestar.
Lo que hacen tanto PP como PSOE con este debate sobre la financiación autonómica es tomarnos el pelo con la única finalidad de mantener sus debates vacíos mientras consolidan sus estructuras de gasto superfluo e improductivo a costa de nuestros impuestos.
Mientras no exista una voluntad real de recentralizar los servicios esenciales y asegurar que todos los ciudadanos reciban las mismas prestaciones vivan donde vivan, seguiremos atrapados en un reparto desigual que castiga a quienes cumplen y premia a quienes chantajean. España merece un sistema que trate a todos por igual, no un tablero donde zurditos y centraditos juegan a ocupar el poder a costa del bienestar de los ciudadanos.





















