Foto: UD IbizaEl Real Murcia despertó de su sueño de infalibilidad a domicilio de la manera más abrupta posible. En una tarde gris en tierras baleares, el conjunto grana encajó una derrota incontestable ante la UD Ibiza, ofreciendo su peor versión desde la llegada de Adrián Colunga. Un equipo tierno en defensa y sin colmillo en ataque sucumbió ante la efectividad de un Ibiza que, sin necesidad de brillar, le bastó con dos zarpazos para dejar los puntos en la isla.
Una defensa de circunstancias y castigos psicológicos
El choque ya nació torcido por las bajas. Sin Alberto González, Héctor Pérez ni Jorge Mier, Colunga tuvo que recomponer una zaga en la que debutó el recién llegado Óscar Gil. Sin embargo, la falta de acoplamiento fue evidente desde el inicio. Aunque Flakus tuvo el 0-1 a los siete minutos, salvado bajo palos por Kembo, fue el Ibiza quien golpeó primero. En el minuto 13, un balón filtrado a la espalda de la defensa permitió a Davo batir a Gazzaniga con facilidad.
El Murcia, lejos de reaccionar, se mostró desordenado y superado en la medular. El mazazo definitivo llegó en el tiempo de descuento de la primera mitad. Una contra rápida del Ibiza, ante la pasividad de la zaga murcianista y un Jorquera que no siguió la marca, terminó con Iago Indias rematando solo en el punto de penalti.
Reacción estéril y debut de los fichajes
Tras el descanso, Colunga buscó una revolución inmediata. Dejó en la caseta a Sekou y Jorquera para dar entrada al canterano Jorge Sánchez y al flamante fichaje Víctor Narro. El Murcia vivió entonces sus mejores cinco minutos, acumulando ocasiones en las botas de Narro, Flakus y un durísimo disparo de Pedro Benito que Ramón Juan desvió con una parada antológica.
Pero el arrebato duró poco. El Ibiza supo dormir el encuentro, frenando el ímpetu grana y haciendo que el reloj corriera sin sobresaltos. Ni la entrada de Pedro León ni la entrada del joven Meca lograron cambiar un guion que ya estaba escrito. El equipo terminó deshilachado, perdiendo la fe y la frescura conforme pasaban los minutos.
Esta derrota supone un serio correctivo para las aspiraciones de ascenso directo. Con el Sabadell lanzado a ritmo militar, el Real Murcia se queda ya a once puntos del líder, aunque eso sí, manteniéndose en zona de playoff. La cita del próximo domingo en el Enrique Roca ante el Algeciras se antoja vital para recuperar la velocidad de crucero y demostrar que lo de Can Misses solo fue un mal día en la oficina.











