El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente - Europa Press - ArchivoEl ministro de Transportes, Óscar Puente, ha asegurado que se asumirán “las responsabilidades que sean necesarias” por el accidente ferroviario de Adamuz, “sean por acción u omisión”, mientras la investigación mantiene abiertas varias hipótesis y trabaja para determinar qué ocurrió exactamente en un tramo de alta velocidad que había sido renovado recientemente.
Puente, preguntado por una posible dimisión, defendió que su prioridad es “ofrecer la verdad” a las familias y obtenerla también “para aprender”, sin entrar a anticipar conclusiones. En la misma línea, remarcó que, si el origen estuviera en el tren, el problema sería mayúsculo porque obligaría a revisar la seguridad del material que opera en la red.
El ministro consideró “muy raro” que el siniestro se deba a un fallo del Iryo por tratarse de un tren “muy nuevo” y con mantenimiento al día. Y, si finalmente el origen fuese la infraestructura, señaló que tendría que ser “algo realmente crítico” que no se manifestó en las inspecciones previas y que habría aparecido de forma súbita, “en minutos”, antes del descarrilamiento.
En paralelo, la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) trabaja con una hipótesis que gana peso con el paso de las horas. Su presidente, Iñaki Barrón, ha indicado que lo que ahora parece “más probable” es una rotura previa de carril o un fallo en una soldadura.
Uno de los elementos que centra la atención son las muescas detectadas en ruedas y bogies. Según explicó Puente en los últimos días, esas marcas aparecen en el Iryo implicado y también en “dos o tres” trenes que pasaron poco antes, pero no en otros convoyes que circularon con más antelación por el mismo punto. La cuestión, insistió, es determinar si “había algo en la vía” o si era la propia vía la que empezaba a fallar.
El accidente se produjo el domingo a las 19.45 horas, cuando el tren Iryo que cubría el recorrido Málaga–Madrid descarriló en Adamuz e invadió la vía contigua. Por esa segunda vía circulaba un Madrid–Huelva, que también descarriló tras el impacto.
El balance provisional se sitúa en 45 víctimas mortales y en los hospitales andaluces permanecen ingresadas 31 personas, incluidos tres menores, con seis pacientes en UCI.
La interrupción de la alta velocidad ha obligado a activar planes de contingencia. Renfe mantiene un plan alternativo de transporte para los viajeros afectados mientras dure el corte del corredor. En el aire, Iberia y Air Europa han reforzado su operativa entre Madrid y destinos andaluces para absorber parte de la demanda, con ampliaciones de capacidad hasta comienzos de febrero.
En el plano institucional, Sánchez y Juanma Moreno acordaron un homenaje de Estado el 31 de enero en Huelva, que estará presidido por los Reyes. Y, en el plano laboral, el sindicato de maquinistas Semaf ha convocado una huelga los días 9, 10 y 11 de febrero para reclamar garantías de seguridad tras los siniestros recientes





