La gestión integral de los riesgos comerciales
¿Se imagina poder acceder sin coste a una plataforma on-line que le dé acceso a filtrar en base a los criterios que usted decida clientes potenciales para su empresa con todos los datos de contacto actualizados y la valoración anticipada del riesgo comercial de cada uno? ¿Se imagina poder certificar desde su ordenador el cobro de sus facturas a crédito para facilitar la financiación de su circulante? ¿Y tener acceso a garantías incondicionales sobre riesgos vinculados con el comercio exterior? ¿Cuántas veces ha pensado que el coste de un riesgo debería ir relacionado con su calidad? ¿Se imagina tener la posibilidad de financiar todo o parte de su circulante a través de la gestora de un fondo privado de inversión sin necesidad de recurrir a la banca tradicional como hacen muchas empresas por ejemplo, en Estados Unidos?
Hasta hace muy poco todo esto era pura ficción, una mera ilusión para los responsables de administración de las empresas. Únicamente existían los sistemas tradicionales, repitiendo el mismo funcionamiento a lo largo de los años. Mientras todo fue bien el sistema era válido y funcional, pero cuando empezaron los problemas derivados de la crisis este sistema se quedó obsoleto y poco operativo para la mayoría de los sectores de actividad empresarial.
Durante estos años de crisis y objeto de un importante desarrollo en I+D+ i aparece un nivel superior en la actividad profesional que tiene por objeto identificar, evaluar, intervenir, analizar y proteger las situaciones de riesgo a las que está expuesta una organización, amparado en una metodología científica y directiva, que permite controlar los riesgos comerciales de forma eficiente, mejorando exponencialmente los sistemas tradicionales.
La gestión de los riesgos comerciales del siglo XXI comienza en el momento en que el gerente de riesgos de la empresa tiene acceso a un entorno on-line desde el que maneja toda la información necesaria antes, durante y después del contacto con el cliente tanto en España como en el exterior, pudiendo establecer y automatizar diversos parámetros de ayuda y control en su gestión diaria, transferir documentación, con autonomía para activar o desactivar funciones, con posibilidad de vincular la actividad de gestión del riesgo a una autofinanciación o disponer de la facultad de transferencia de la financiación de los programas de atención al riesgo sacándolos del balance mediante un certificado o garantía emitida sobre el crédito y que se conecta con diversos sistemas de financiación del circulante a través de una entidad o distintas entidades financieras.
Amparado en un entorno tecnológico en tiempo real, de gran sencillez operativa y añadiendo un cualificado servicio de consultoría técnica, gestión, asesoramiento y atención al cliente de un agente especializado, el gerente de riesgos del siglo XXI ya dispone de unas herramientas muy poderosas y eficaces que además de aportar valor añadido a su gestión, se convierten en un elemento de vital importancia para la protección del balance, la cuenta de resultados, los trabajadores, el crecimiento y la estabilidad del negocio en el futuro.
Hasta hace muy poco todo esto era pura ficción, una mera ilusión para los responsables de administración de las empresas. Únicamente existían los sistemas tradicionales, repitiendo el mismo funcionamiento a lo largo de los años. Mientras todo fue bien el sistema era válido y funcional, pero cuando empezaron los problemas derivados de la crisis este sistema se quedó obsoleto y poco operativo para la mayoría de los sectores de actividad empresarial.
Durante estos años de crisis y objeto de un importante desarrollo en I+D+ i aparece un nivel superior en la actividad profesional que tiene por objeto identificar, evaluar, intervenir, analizar y proteger las situaciones de riesgo a las que está expuesta una organización, amparado en una metodología científica y directiva, que permite controlar los riesgos comerciales de forma eficiente, mejorando exponencialmente los sistemas tradicionales.
La gestión de los riesgos comerciales del siglo XXI comienza en el momento en que el gerente de riesgos de la empresa tiene acceso a un entorno on-line desde el que maneja toda la información necesaria antes, durante y después del contacto con el cliente tanto en España como en el exterior, pudiendo establecer y automatizar diversos parámetros de ayuda y control en su gestión diaria, transferir documentación, con autonomía para activar o desactivar funciones, con posibilidad de vincular la actividad de gestión del riesgo a una autofinanciación o disponer de la facultad de transferencia de la financiación de los programas de atención al riesgo sacándolos del balance mediante un certificado o garantía emitida sobre el crédito y que se conecta con diversos sistemas de financiación del circulante a través de una entidad o distintas entidades financieras.
Amparado en un entorno tecnológico en tiempo real, de gran sencillez operativa y añadiendo un cualificado servicio de consultoría técnica, gestión, asesoramiento y atención al cliente de un agente especializado, el gerente de riesgos del siglo XXI ya dispone de unas herramientas muy poderosas y eficaces que además de aportar valor añadido a su gestión, se convierten en un elemento de vital importancia para la protección del balance, la cuenta de resultados, los trabajadores, el crecimiento y la estabilidad del negocio en el futuro.




















