José J. Vicente, director general de Inversus CapitalLas inversiones alternativas llevan tiempo dejando de ser un cajón de sastre para convertirse en una pieza cada vez más habitual en carteras institucionales y, poco a poco, también en patrimonios privados. Las proyecciones sobre el tamaño del mercado apuntan a un salto relevante hacia 2030: distintas estimaciones sitúan los private markets en torno a los 20-26 billones de dólares en activos gestionados para el final de la década (y cerca de 30 billones si se incluyen hedge funds).
En ese contexto, Inversus Capital resume tres motivos por los que, a su juicio, crece el apetito por la llamada “economía real”, un paraguas que engloba desde inmobiliario e infraestructuras hasta energía, agricultura o proyectos empresariales no cotizados.
Búsqueda de rentabilidad en un entorno exigente
La primera razón, según la firma, es la rentabilidad potencial. Su director general, José J. Vicente, sostiene que "en determinadas líneas de inversión los rendimientos pueden situarse por encima del 10% anual". La compañía enmarca ese atractivo en el giro de muchos inversores hacia activos menos dependientes del vaivén de los mercados cotizados y de la renta fija tradicional.
Ese planteamiento, en cualquier caso, convive con una idea básica en finanzas: no hay rentabilidad sin riesgo. Los activos alternativos suelen implicar mayor complejidad, un horizonte temporal más largo y, a menudo, menor liquidez que los productos tradicionales.
Diversificación “de verdad”
El segundo argumento es la diversificación. Inversus defiende que los activos reales pueden aportar una correlación menor con Bolsa y bonos, lo que ayuda a reducir volatilidad y a reforzar la resistencia de la cartera cuando el mercado se tuerce.
El matiz importante, subraya la firma, es que "diversificar no consiste en acumular activos por acumular", ya que exige análisis, estructura, entender de dónde sale el retorno y qué variables pueden hacerlo fallar. Dicho de otro modo: la economía real también tiene riesgos reales.
![[Img #112930]](https://murciaeconomia.com/upload/images/01_2026/9792_agentes-de-inversus-en-su-convencion-anual.jpg)
Acceso más amplio a operaciones antes reservadas a grandes patrimonios
La tercera palanca, según Vicente, es la democratización del acceso. Operaciones que antes exigían grandes importes, por ejemplo, en determinados nichos energéticos, se abren ahora a pequeños y medianos ahorradores mediante esquemas de coinversión y vehículos estructurados.
La firma añade que en muchas operaciones participa como coinversor y que trabaja con estructuras para acotar riesgos, incluida la presencia de avales financieros en determinados casos, siempre según las condiciones de cada operación.











