El presidente de CEOE, Antonio Garamendi. EFE/MariscalLa CEOE ha endurecido su discurso sobre el absentismo ligado a la incapacidad temporal y ha puesto sobre la mesa una medida de alto voltaje: pedir que las empresas dejen de pagar las cotizaciones sociales durante los periodos de baja si no se adoptan reformas que frenen el fenómeno. La propuesta fue planteada por Rosa Santos, directora del departamento de Empleo, Diversidad y Protección Social de la patronal, durante una jornada celebrada en el Congreso de los Diputados e impulsada por la patronal de empresas de limpieza ASPEL.
Santos presentó la retirada del pago de cotizaciones como “última opción”, tras reclamar cambios en la gestión y el control de los procesos de incapacidad temporal. Entre las medidas previas, la CEOE pide más protagonismo para las mutuas colaboradoras, con capacidad para intervenir antes en bajas de larga duración y con más herramientas para agilizar altas en los procesos de IT.
Otro de los focos de la patronal está en los denominados trabajadores “hiperfrecuentadores”. Según explicó Santos, un porcentaje reducido de empleados concentraría una parte muy significativa de los procesos, por lo que reclama que el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) asuma y adelante controles sobre esos casos y, si no puede, se apoye en las mutuas.
Junto al control, la CEOE vuelve a apuntar a un elemento sensible del debate laboral: los complementos salariales pactados en algunos convenios para completar la prestación durante la baja. La patronal sostiene que, cuando el trabajador “cobra lo mismo o más” durante la incapacidad temporal, el incentivo para reincorporarse se debilita, y pide “transformar” esos complementos. En esta línea, CEOE ya había defendido en el pasado “eliminar o transformar” estas mejoras y revisar el esquema de costes de las bajas por contingencias comunes.
El planteamiento llega en paralelo a los debates abiertos en el diálogo social sobre la reforma de la incapacidad temporal. Entre las propuestas que han circulado en los últimos meses figura la reincorporación progresiva tras bajas largas, así como ajustes que ampliarían el papel de las mutuas en determinados procesos, un terreno en el que sindicatos y patronal mantienen posiciones alejadas.
En el trasfondo, el diagnóstico económico: CEOE y AMAT vienen alertando del peso del absentismo sobre empresas y sistema de protección social, con estimaciones que superan los 32.000 millones de euros anuales y millones de procesos de baja iniciados al año.







