Imagen de archivoLa inversión en infraestructuras de uso público (carreteras, ferrocarril, puertos, aeropuertos, ciclo del agua e infraestructuras urbanas) continúa en niveles bajos si se compara con los máximos previos a la Gran Recesión. Según el informe “El stock de capital en España y sus comunidades autónomas 1995-2024”, elaborado por el Ivie en colaboración con la Fundación BBVA, en términos reales la inversión en infraestructuras sigue un 17,6% por debajo de 1995 y un 63% por debajo del máximo de 2009, pese a la recuperación iniciada a partir de 2021.
El análisis explica que la inversión se desplomó un 31,3% en 2010 y que la remontada no llega hasta 2021, en un contexto en el que la inversión pública vuelve a tirar del carro gracias a la llegada de fondos europeos vinculados a las transiciones climática y digital. Aun así, el nivel agregado sigue siendo “muy bajo”.
Carreteras y ferrocarril, aún lejos del “antes”
En infraestructuras viarias, el retroceso fue especialmente intenso entre 2010 y 2018, con una caída del 56,3% en términos reales. Desde 2018 se observa un repunte (15,8% entre 2018 y 2024), pero en 2024 el crecimiento fue solo del 0,7%, hasta 5.071 millones de euros, señal de un avance irregular.
El estudio sitúa al ferrocarril como el gran símbolo del cambio de ciclo inversor, donde la inversión crece con rapidez hasta 2009, momento en el que se convierte en la principal, y a partir de ahí se reduce un 70%. Tras la pandemia, el capítulo rebota (35,7%) y en 2024 las inversiones ferroviarias alcanzan 4.322 millones, un 4,3% más que el año anterior.
Infraestructuras hídricas, el eslabón sensible
En infraestructuras hidráulicas, el informe subraya una caída sostenida en el largo plazo: la inversión se reduce un 42% entre 1995 y 2024, con el desplome concentrado entre 2009 y 2018 (descenso acumulado cercano al 75%). En 2024 se registra un crecimiento del 2,4%, hasta 2.695 millones, pero el nivel sigue un 42% por debajo de 1995. Además, el stock hidráulico es un 4,6% inferior al de antes de la Gran Recesión y su peso sobre el stock total permanece en torno al 15%.
Fondos europeos: empujan, pero no compensan el agujero acumulado
Los fondos europeos han empujado la inversión pública en los últimos años, pero el efecto no ha sido suficiente para cerrar el hueco acumulado. En la lista oficial de mayores perceptores publicada en febrero de 2025, ADIF y ADIF-Alta Velocidad figuran como los principales receptores, con importes que, sumados, superan los 4.300 millones de euros entre ambos. Aun así, el indicador agregado sigue mostrando que la brecha respecto a 2009 persiste, pese al empuje de los recursos europeos.
La ejecución del Ministerio de Transportes, en cifras
Los datos de ejecución presupuestaria hasta el 30 de noviembre reflejan una foto mixta en Transportes y Movilidad Sostenible. En 2025, los pagos realizados ascendieron a 6.891,5 millones de euros, un 3,6% más que en el mismo periodo de 2024 (6.648,9 millones). Sin embargo, las obligaciones reconocidas netas bajaron ligeramente, hasta 7.070,9 millones frente a 7.081,7 millones un año antes.
En paralelo, el departamento acumuló modificaciones de crédito por 1.379,5 millones hasta noviembre de 2025. Y, en el conjunto del Estado, las modificaciones presupuestarias contabilizadas hasta esa fecha ascendieron a 75.446,4 millones. Además, el propio seguimiento presupuestario recoge compromisos plurianuales en Transportes por encima de los 15.394 millones de euros.
Con este telón de fondo, el debate ya no es solo cuánto se invierte, sino si el ritmo actual permite sostener el mantenimiento y la modernización de redes que, en muchos casos, acumulan años de desgaste. Porque las infraestructuras no se rompen de golpe, sino se van apagando, kilómetro a kilómetro, hasta que el problema se hace imposible de tapar.






