La ya ex-consejera de Competencia de la CNMC, Pilar Sánchez - Congreso de los DiputadosEl Ministerio de Economía, Comercio y Empresa ha aceptado el cese, a petición propia, de Pilar Sánchez Núñez como consejera de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). La salida se formaliza mediante el Real Decreto 44/2026, de 20 de enero, publicado en el BOE del 23 de enero, tras la deliberación del Consejo de Ministros.
Fuentes del organismo presidido por Cani Fernández han confirmado que el cese se produce por motivos personales. La decisión llega a las puertas de la renovación del consejo, ya que el mandato de Sánchez Núñez expiraba el 16 de junio, fecha en la que también vence el de otros miembros del órgano rector, incluida la presidenta.
Sin embargo, otras fuentes cercanas al organismo confirman a este medio que la relación entre la consejera dimitida y la presidenta de la CNMC “no era buena” y que existían discrepancias frecuentes, algunas de ellas conocidas dentro del propio Consejo. Según estas mismas fuentes, el ambiente interno es “muy tenso” y se habría deteriorado aún más durante la tramitación y aprobación de las circulares que fijan el nuevo marco retributivo del sector eléctrico, uno de los debates más sensibles abordados por el regulador en los últimos años.
La dimisión de Sánchez Núñez llega, además, después de otros episodios recientes que han puesto en cuestión la cohesión interna de la CNMC y la gestión de los desacuerdos técnicos. A principios de diciembre, el consejo del organismo destituyó a Ismael Bahillo, subdirector de Regulación Económico-Financiera y Precios Regulados, uno de los perfiles técnicos más veteranos del área de Energía, en plena recta final de las circulares sobre redes. Aquella salida fue vinculada en informaciones publicadas a diferencias sobre el esquema retributivo y se interpretó internamente como una señal de endurecimiento de la línea marcada por la presidencia.
En este contexto, la CNMC ha defendido públicamente su modelo de retribución de redes eléctricas y ha sostenido que su metodología evita cargar costes adicionales a los consumidores. La batalla regulatoria, con el sector eléctrico cuestionando el marco y con la posibilidad de litigios, ha elevado la presión política y técnica sobre el organismo en los últimos meses.
Sánchez Núñez, ingeniera agrónoma y estadística del Estado, fue nombrada consejera en 2020 tras haber pasado por el gabinete de la entonces vicepresidenta económica Nadia Calviño. Con una trayectoria ligada a la política de competencia, fue vocal del Tribunal de Defensa de la Competencia y consejera de la Comisión Nacional de la Competencia, donde llegó a ocupar la vicepresidencia antes de la creación del “superregulador”.
Sobre el calendario interno, distintas fuentes consultadas apuntas que no se prevé un relevo inmediato y que el Gobierno podría esperar a la renovación en bloque del consejo en junio.











