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El gasto en salarios del sector público español no encuentra techo, hasta el punto de que en 2025 alcanzó la cifra de 180.000 millones de euros. Así lo indican los datos adelantados, aún a la espera del cierre oficial, de la Agencia Tributaria y de la Intervención General del Estado (IGAE).
Detrás de incremento actúan dos factores. Por un lado, los incrementos salariales pactados con los sindicatos; por otro lado, el aumento en paralelo de las plantillas de las tres Administraciones, un fenómeno que se agudizó en los años inmediatamente afectados por la pandemia del Covid-19, y que no ha perdido ímpetu en los ejercicios posteriores.
La actuación de estas dos fuerzas provoca que el comportamiento de la masa salarial en el ámbito público tenga un comportamiento netamente dispar con respecto a lo que ocurre en el sector privado. Ya se observó este fenómeno en 2024 y se repite en 2025.
De acuerdo con las últimas estadísticas de la Agencia Tributaria, en las que monitoriza las retenciones aplicadas a las nóminas de acuerdo con su cuantía, los avances de cinco puntos porcentuales que muestran las retribuciones en la Administración crecen ahora tan solo un punto por debajo del incremento que muestran sus homólogas desembolsadas por las empresas privadas, en los últimos años.
Es más, la masa salarial en este último ámbito todavía crece, como es lógico ante el boom que presenta el mercado laboral, pero muestra desaceleraciones en su avance, de hasta un punto porcentual en escala trimestral.





