El secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey - MINISTERIO DE TRABAJOEl Ministerio de Trabajo ha trasladado a sindicatos y patronal una propuesta para elevar el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) un 3,1% en 2026, hasta 1.221 euros brutos al mes en 14 pagas (37 euros más), con efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2026 una vez se apruebe la norma.
La novedad de la reunión de este lunes es que Trabajo ha puesto sobre la mesa una compensación fiscal para las empresas más afectadas por la subida, pero con dos condiciones nítidas: mantener el empleo y subir los salarios más bajos para que, con el tiempo, la empresa tenga menos trabajadores “anclados” en el SMI. La mesa volverá a reunirse el jueves 29 de enero.
La propuesta del Ministerio de Trabajo
Según explicó el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, la compensación no sería generalizada: se dirigiría a compañías con alta “afectación” (muchos trabajadores cobrando SMI) y podría articularse como una deducción en el Impuesto sobre Sociedades, o fórmula equivalente en otros regímenes, un diseño que todavía está perfilando Hacienda.
La idea, además, no es “pagar” la subida para que nada cambie: el Gobierno busca que el incentivo funcione como palanca para elevar escalas salariales en sectores donde el SMI pesa más (por ejemplo, agricultura, hostelería, limpieza o seguridad privada) y que en ejercicios posteriores las empresas reduzcan su exposición al SMI.
Los sindicatos piden cautela y garantías
CCOO y UGT han recibido la propuesta con prudencia y piden letra pequeña: quieren asegurar que, si hay deducción fiscal, se traduce de verdad en salarios y no se queda en una ventaja tributaria sin impacto en nóminas. También advierten de que la nueva fórmula no debería usarse para dilatar el acuerdo del SMI.
Desde la CEOE, su negociadora Rosa Santos reclamó la propuesta por escrito para poder valorarla y cuestionó la viabilidad de los requisitos planteados por el Ejecutivo. La patronal mantiene que el esquema está lleno de incógnitas y avisa de que puede afectar a la negociación colectiva.
En paralelo, Trabajo y Hacienda han acordado que el SMI no tribute “en la práctica” en el IRPF, mediante el ajuste de una deducción, evitando que el incremento se convierta en un susto por retenciones.
Además, la reforma que piden los sindicatos sobre compensación y absorción (para que complementos no neutralicen la subida) no se incluiría en el Real Decreto del SMI, sino en otra norma posterior para no retrasar la actualización del salario mínimo.





