Rosa Sánchez Bishop, alcaldesa de Alhama - Ayto. de Alhama
En una jornada marcada en la Región de Murcia por las tractoradas y los cortes de tráfico en varias autovías, convocados por organizaciones agrarias contra el acuerdo UE-Mercosur y la propuesta de reforma de la PAC, la alcaldesa de Alhama de Murcia, Rosa Sánchez Bishop, situó la protesta en el terreno de la legitimidad. “Están en su derecho y es totalmente lícito”, afirmó en MurciaEconomía Radio, al referirse a la participación de agricultores y ganaderos del municipio en las movilizaciones.
Sánchez Bishop es, además, un perfil poco habitual en un bastón de mando. Tomó posesión el 8 de enero de 2025 tras una moción de censura y lo hizo con 26 años, convertida en la alcaldesa más joven de la Región de Murcia y una de las regidoras más jóvenes del mapa municipal español. Con esa carta de presentación, la regidora aprovechó la entrevista para dibujar la radiografía económica del municipio. Puso el foco en el empleo y en el cambio de peso del tejido productivo. “Alhama ha ido creciendo exponencialmente”, señaló, y sostuvo que el municipio se ha convertido en un polo donde “el peso industrial sobresale”, por encima incluso de la agricultura y la ganadería. Ese relato lo acompaña el propio Ayuntamiento con los datos de cierre de 2025: una tasa de paro ligeramente inferior al 7,5% y 824 personas desempleadas, con indicadores por debajo de la media regional y nacional, y lo atribuye a un tejido industrial y logístico consolidado y a una estrategia de atracción de inversiones. La alcaldesa añadió un elemento concreto de política local: la bonificación de licencias cuando las empresas acreditan contratación de vecinos de Alhama, especialmente si proceden de bolsas de empleo o están en situación vulnerable. “Muy orgullosos de que todas estas medidas estén dando sus frutos”, resumió.
El segundo bloque de la entrevista giró en torno a la financiación autonómica. Preguntada por el impacto del nuevo modelo planteado por Hacienda, Sánchez Bishop pidió centrar el debate en lo que llega a los servicios. “Estamos cansados” de déficits de inversión en materias como sanidad y educación, señaló, y lanzó la pregunta que vertebró su posición: “Si hay un no, ¿cuál es esa alternativa?”. El Ayuntamiento cifra en unos 18 millones de euros anuales la inversión aproximada que podría repercutir en Alhama con el nuevo modelo, con destino a sanidad, educación, dependencia y movilidad.
En clave de política municipal, la regidora rechazó las críticas del PP sobre la limpieza y negó el escenario descrito por la oposición. “La oposición intenta pintar de oscuro un municipio que no es así”, afirmó, defendiendo que se han reforzado contenedores y periodicidades allí donde era necesario.
La alcaldesa también proyectó el foco hacia el turismo, especialmente en torno a Condado de Alhama. Recordó que FITUR 2026 sirvió para cerrar el acuerdo que impulsa un hotel de lujo en la zona y vinculó el proyecto al turismo deportivo y a la oferta del entorno. El Ayuntamiento ha informado de que las obras comenzarían en febrero de 2026 y que después se ejecutarían los dos primeros campos de fútbol del complejo Alhama Nature.
La entrevista abordó asimismo la absolución en el caso de la concejala Nani Navarro. Sánchez Bishop sostuvo que “desde el minuto uno” defendieron que la edil no tuvo relación con los hechos y reclamó una rectificación pública a quienes, según dijo, insinuaron lo contrario. “En la política no todo puede valer”, zanjó, al advertir del daño personal y familiar que, a su juicio, provocan determinadas acusaciones.
Además, la alcaldesa hizo balance de sus 13 meses al frente del Ayuntamiento, reivindicando la reactivación de proyectos que, según su versión, estaban paralizados y la aprobación de presupuestos tras un periodo sin cuentas municipales.
Por último, se refirió a la iniciativa que se debate para regular la distancia entre colegios y casas de apuestas. Sánchez Bishop reconoció que la capacidad normativa “excede de los municipios” y pidió a la Comunidad Autónoma que asuma la regulación, defendiendo que los ayuntamientos pueden empujar el debate pero no tienen la última palabra en ese marco.










