La consejera de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Sara Rubira, en la protesta de los agricultores - PPLa consejera de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca de la Región de Murcia, Sara Rubira, ha respaldado este jueves 29 de enero la jornada de movilizaciones del sector agrario convocada por UPA, COAG y ASAJA y ha reclamado “soluciones ya” para agricultores y ganaderos. La protesta, enmarcada en una convocatoria de alcance estatal, ha tenido su reflejo en las carreteras regionales y en diferentes puntos del país, con un mensaje común: el campo no quiere más promesas a futuro, sino certezas.
Rubira ha definido la movilización como “un grito a modo de pito” que, a su juicio, evidencia la urgencia del sector por obtener respuestas. En declaraciones a los medios, ha insistido en el peso del campo en la economía regional y ha vinculado las reivindicaciones de los convocantes con la agenda del Ejecutivo autonómico: “necesita respuestas para que puedan seguir trabajando con dignidad”.
En la Región de Murcia, la jornada ha impactado en varios ejes viarios. Las organizaciones agrarias han calculado que unos 2.000 vehículos agrícolas han participado en los cuatro puntos previstos en las autovías A-7 y A-30, mientras en la ciudad de Murcia se han programado actos simbólicos, como un reparto de frutas y hortalizas en la plaza del Cardenal Belluga.
Los convocantes sitúan el conflicto en un conjunto de factores que, sumados, están apretando el margen de las explotaciones: costes de producción al alza, precios en origen que no siempre cubren gastos, más burocracia y un escenario comercial y regulatorio que, denuncian, les obliga a competir con productos importados sin las mismas exigencias.
Uno de los ejes del discurso de Rubira ha sido la Política Agraria Común. La consejera ha afirmado que agricultores y ganaderos están “muy preocupados” por la “nueva” PAC y ha defendido una PAC “fuerte”, con presupuesto suficiente y con el sector primario “en el centro” de las decisiones, también por su papel en el relevo generacional.
En paralelo, el Gobierno regional lleva semanas elevando el tono en foros sectoriales: en una comunicación oficial del 20 de enero, Rubira ya pedía al Ministerio una postura “firme” ante la PAC posterior a 2027 y advertía de recortes y de la posible cofinanciación de determinadas intervenciones, además de reclamar menos carga burocrática.
Ese temor tiene una cifra concreta, ya que el sector teme que Bruselas aplique un recorte de hasta el 22% en los fondos del próximo periodo de la PAC, un escenario que alimenta la tensión en plena calle.
Rubira también ha mostrado su rechazo al acuerdo con Mercosur “mientras no existan garantías” que mantengan la rentabilidad y competitividad del sector, advirtiendo de que el campo “no puede ser siempre la moneda de cambio”.
El contexto europeo explica por qué Mercosur se ha colado en cada pancarta. El Consejo de la UE dio luz verde el 9 de enero a la firma del Acuerdo de Asociación UE-Mercosur y del Acuerdo Interino de Comercio, y la ceremonia de firma se celebró el 17 de enero, según información institucional de la UE. Sin embargo, el recorrido político y jurídico está lejos de cerrarse: Reuters informó el 21 de enero de una iniciativa en el Parlamento Europeo para impugnar el acuerdo ante el Tribunal de Justicia de la UE, un movimiento que podría retrasarlo y añade incertidumbre sobre los plazos reales.
En Murcia, las organizaciones agrarias señalan explícitamente a Mercosur, junto a otras procedencias, como símbolo de esa “competencia desleal” si no se aplica reciprocidad en controles y exigencias.
La dimensión hídrica ha sido el punto de unión entre Gobierno regional, regantes y convocantes. Rubira ha citado la preocupación por el trasvase Tajo-Segura y por la reducción de disponibilidad en pozos, y ha criticado anuncios de infraestructuras “que se sacan de la manga” sin calendario ni garantías, insistiendo en que el sector no necesita “que se les engañe”.
En la misma línea, las organizaciones convocantes denuncian “el recorte progresivo” del trasvase y las restricciones a regadíos con aguas subterráneas, elementos que consideran determinantes para la viabilidad de miles de explotaciones.
La consejera ha emplazado al Gobierno central a “empatizar” con las imágenes de la protesta y a “empezar a trabajar” por un sector que, ha remarcado, “nos da de comer y riqueza”.





