Noelia Arroyo, alcaldesa de Cartagena.
El nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) incorporará incentivos para abaratar la construcción y aumentar la oferta residencial. Así, los edificios podrán resolver el aparcamiento obligatorio en superficie sin perder plantas para vivienda; la conservación de restos arqueológicos no implicará renunciar a edificabilidad; suelos previstos para equipamientos que no resulten necesarios podrán destinarse a vivienda; y las promociones de vivienda protegida en suelo libre tendrán una prima de edificabilidad del 40%.
Arroyo destacó la importancia, para la recuperación del casco histórico, de las medidas de compensación vinculadas a la aparición de restos arqueológicos, una de las causas habituales de sobrecostes y de solares sin edificar. El Gobierno propone compensar con incrementos de edificabilidad de hasta el 35% cuando se localicen restos, y de hasta el 40% cuando la promoción se destine a vivienda sujeta a algún régimen de protección pública.
Otra novedad es la autorización para construir plantas de garaje sin que se reduzca el número de plantas de vivienda. Es una solución inicialmente ideada para zonas inundables que se extenderá a todo el municipio para abaratar costes. La propuesta permite situar plazas de aparcamiento en planta baja o en plantas superiores sin que computen en edificabilidad ni en número de plantas, de modo que el edificio no tenga que “sacrificar” alturas residenciales por destinar niveles a aparcamiento.
En paralelo, el Ayuntamiento plantea ampliar las opciones de suelo para vivienda protegida mediante el cambio de calificación de propiedades municipales hoy calificadas como equipamiento y en desuso, con el fin de permitir vivienda residencial colectiva. La propuesta abre esta posibilidad también a suelos privados de equipamiento, con la condición de que no sean reservas para usos educativos ni sanitarios.
La alcaldesa subrayó como incentivo principal para aumentar la vivienda protegida la prima que se otorgará al residencial libre. En concreto, las parcelas de uso residencial libre que destinen toda la promoción a vivienda protegida podrán beneficiarse de un incremento de hasta el 40%. Ese incremento podrá llegar al 50% cuando se trate de parcelas públicas. Para que se produzca este beneficio, el cambio a vivienda protegida debe producirse en toda la promoción.











