Imagen de archivoLa economía española cerró 2025 con un crecimiento del 2,8% y aceleró en la recta final del año, cuando el PIB avanzó un 0,8% entre octubre y diciembre, el mejor registro trimestral del ejercicio. El dato llega tras un 2024 más expansivo y dibuja un 2025 de moderación anual, aunque con un cierre más dinámico.
En términos nominales, el PIB a precios corrientes se situó en 1.685.783 millones de euros, un 5,7% más que en 2024. Es decir, la economía produce más, pero lo hace en un contexto donde el termómetro clave no es solo cuánto, sino de dónde viene el empuje.
El avance del INE sitúa a la demanda interna como el gran soporte de 2025. Por un lado, el consumo de los hogares ganó peso en el conjunto del año y la inversión tomó velocidad. Por otro, el sector exterior actuó como lastre en el balance anual, en un entorno internacional más incierto y con tensiones comerciales que han penalizado el pulso exportador.
Por otro lado, la demanda nacional aportó 3,6 puntos al crecimiento anual, mientras que la demanda externa tuvo una contribución de -0,8 puntos.
El repunte de la inversión fue uno de los rasgos más destacados del ejercicio, con avances relevantes en la formación bruta de capital fijo y un empuje notable en componentes empresariales. En paralelo, el consumo de los hogares mantuvo un tono robusto, mientras el consumo público moderó su crecimiento frente al año anterior.
El comercio exterior siguió en positivo en algunas partidas, pero el efecto neto del conjunto del año restó al crecimiento. En el cuarto trimestre, además, la aportación exterior también fue negativa, lo que refuerza la idea de un crecimiento que, por ahora, se explica más por el mercado interno que por un tirón exportador.
En el mercado laboral, el avance del INE muestra un crecimiento del empleo medido en puestos equivalentes a tiempo completo y un aumento de las horas efectivamente trabajadas en el tramo final del año. Por sectores, todos registraron tasas positivas en 2025, con la construcción liderando el avance, seguida de servicios e industria.
El INE también incorpora revisiones de los datos de 2025, con ajustes en tasas interanuales de varios trimestres y una revisión del crecimiento trimestral del primer trimestre. Es el recordatorio habitual: esto es un avance y la cifra se afina con más información.
Tras la publicación, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, destacó en redes que España volvió a situarse entre las economías avanzadas con mayor crecimiento, subrayando la diferencia frente al promedio de la zona euro







